LIMA- Manuel Rosales, alcalde de Maracaibo y quien pidió asilo político
en Perú, dijo hoy vive en Lima con "optimismo" y ratificó sus criticas
al presidente Hugo Chávez, a quien calificó de "cobarde" y
"dictadorzuelo".
"Nos oponemos a arrodillarnos y a aplaudir", declaró Rosales, quien
dijo que "todo el pueblo de Venezuela sabe que soy víctima" de una
persecución por parte de Chávez. Además, declaró que el gobierno de
Chávez está cometiendo "abusos y atropellos" en Venezuela.
El ex gobernador del estado petrolero de Zulia enfrenta en su país
un juicio por corrupción y debía presentarse en la justicia el lunes
pasado, cuando ya había viajado a Lima.
Rosales emitió su discurso en un lugar desconocido, mientras el
Consejo de Ministros peruano debate la demanda de asilo político
presentada ayer por su abogado, el congresista peruano Javier Valle
Riestra.
Visión oficialista. El gobierno venezolano negó hoy que el
proceso judicial contra el dirigente opositor Manuel Rosales tenga
connotaciones políticas y aclaró que, de momento, no hay ninguna orden
de captura en su contra.
"Quiero ser enfático en aclarar que a Rosales se le señala por
presuntos delitos contemplados en la Ley contra la Corrupción y negamos
que sea un perseguido del gobierno y que los delitos que se le imputan
sean de naturaleza política", dijo a la prensa el ministro venezolano
del Interior, Tarek El Aissami.
El Aissami añadió que será el Ministerio de Relaciones Exteriores el
que deberá pronunciarse sobre la situación generada con Perú luego de
que Rosales pidió asilo territorial en ese país bajo el alegato de ser
un perseguido político y explicó que, antes de su fuga, Rosales "no
tenía prohibición de salida del país ni orden de detención", ya que
solo había sido citado por el tribunal para que respondiese por las
imputaciones que le hace la Fiscalía.
Añadió que al no presentarse a esa citación el pasado 20 de abril su
situación desde el punto de vista jurídico pasó a ser la de "prófugo" y
resaltó que le corresponderá al poder judicial ordenar su captura en el
caso de que se den las circunstancias exigidas.
El tribunal que conoce esta causa citó de nuevo a Rosales para que
el 11 de mayo refute una acusación de la Fiscalía según la cual obtuvo
147.389,97 bolívares (68.500 dólares) de manera ilícita durante su
gestión como gobernador del estado de Zulia de 2002 a 2004.
El Asissami dijo el martes que si tampoco se presenta a la segunda
citación "sería un prófugo de la justicia y en consecuencia se
activarán los mecanismos legales para su captura internacional".
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