QUITO - Tras haberse proclamado rápidamente
reelecto en los comicios generales de ayer, el presidente de Ecuador, Rafael
Correa, acumulaba una amplia ventaja en el escrutinio preliminar frente a su principal rival, Lucio
Gutiérrez, que
seguía sin admitir la derrota.
"Hemos ganado
abrumadoramente (...) Hoy es un día de alegría, de futuro, damos un paso histórico
para consolidar esta revolución ciudadana", afirmó Correa poco después de que tres sondeos de boca
de urna lo dieran como el seguro vencedor, en lo que representa
su quinto triunfo consecutivo en las urnas desde su elección en noviembre de
2006.
El escrutinio oficial, en tanto, mostraba una
clara tendencia a favor del presidente. Contabilizado un 16,2% de las mesas
electorales, obtenía un 50,2% de los sufragios válidos y una diferencia de casi 20 puntos sobre el
ex mandatario Lucio Gutiérrez, quien sumaba el 30,4%. Para evitar el ballotage, el mandatario
requiere el 40% de los votos o una ventaja de diez puntos sobre el segundo.
"Hoy les ratifico el compromiso de dar mi vida si es necesario por construir esta democracia,
por hacer un país
más justo en lo social", declaró Correa durante un mitin en Quito, donde celebró
el triunfo con sus seguidores, revalidó su condición de
líder antisistema y se felicitó por la "victoria más esplendorosa en los últimos
50 años de la política ecuatoriana".
Correa también anticipó un triunfo del oficialismo en las legislativas. "Podemos tener
una mayoría con holgura", señaló. El oficialismo calcula alcanzar la mayoría de
los 124 escaños de la Asamblea Legislativa, así como varias alcaldías y prefecturas
(gobernaciones).
A continuación, el mandatario
reeditó su tradicional discurso en defensa de la población de menores recursos,
diciendo: "Retomaremos nuestro origen: nosotros estamos aquí por los pobres, no es una opción
excluyente (...), pero lo tenemos claro: nuestra opción preferencial es por los más pobres de este
país y nuestro compromiso, erradicar la miseria".
Según sondeos de las empresas Cedatos-Gallup, Santiago Pérez y CMS, el gobernante obtuvo un
promedio de 55% de los votos y una diferencia de 28 puntos sobre Gutiérrez, lo que hace innecesario
un ballotage. Sin embargo Gutiérrez, quien gobernó el país entre 2003 y 2005 antes de ser
destituido, no reconoció la derrota y
llamó a sus seguidores a vigilar el escrutinio.
"No creo en esos datos porque el exit poll (boca de urna) nos dio perdedores en todas las
provincias de la sierra y
hemos ganado en cinco provincias", expresó el dirigente opositor, quien dijo
además que su partido
gana tres a uno en algunas mesas electorales. Gutiérrez gobernó Ecuador entre
enero de 2002 y abril de 2005, cuando fue destituido por el Congreso en medio de una revuelta
social.
El jefe de Estado debía concluir su período en 2011, pero al cabo de tres procesos electorales
logró la aprobación de una nueva Carta Política que habilitó su reelección hasta 2013, cuando podrá
presentarse a otro mandato.
Además, Correa se convirtió en el primer presidente reelegido en más de tres décadas y
sepultó
una década de inestabilidad en la que sus tres antecesores fueron destituidos en
medio de revueltas populares. Casi 10,5 millones de personas estaban habilitadas para sufragar en
el proceso electoral del domingo, el primero bajo la actual Constitución aprobada en referendo en
septiembre.
El reelegido presidente deberá encarar la crisis global, cuyos efectos han significado para el
país un
drástico descenso de los ingresos petroleros y por remesas, claves para el esquema
dolarizado de la economía nacional. "La verdad es que la crisis nos va a terminar golpeando a
todos, pero él
está intentando que no nos golpee tanto", dijo Santiago Cano, un asesor de
negocios de 26 años. |