CIUDAD DE MEXICO.- Está claro que la frase del embajador Jorge Yoma fue
un fuerte gesto destinado a aliviar el malestar que hay en México a
raíz de la decisión de la Casa Rosada de extender la suspensión de
vuelos entre los dos países: sostuvo que "la Argentina está más enferma
por el dengue que México por la influenza humana".
La confesión, realizada en una nutrida conferencia de prensa en la
embajada argentina, tomó por sorpresa a propios y extraños. Yoma fue
más allá: dijo que en la Argentina hay más de 60.000 personas afectadas
por el dengue.
El embajador reconoció implícitamente, además, que la cancillería
mexicana presentó una queja formal por las palabras de la ministra de
Salud argentina, Graciela Ocaña, quien en declaraciones periodísticas
había definido a México como "el hermano enfermo".
Yoma, que ayer se reunió con el subsecretario para América latina y
el Caribe de la diplomacia mexicana y virtual vicecanciller de este
país, Salvador Beltrán del Río, dijo que de inmediato le hizo llegar
las disculpas que México exigía.
"No me cabe la menor duda de que Ocaña no quiso ofender a los
mexicanos. Pero yo mismo presenté las disculpas del caso, luego de
hablar con la ministra telefónicamente", dijo Yoma. Y agregó: "¿Cómo
vamos a pensar que México es un hermano enfermo, si la Argentina está
más enferma de dengue que este país del virus de la influenza humana?".
Yoma, que cuando estalló la crisis por la gripe porcina estaba en La
Rioja en plena campaña proselitista y sólo llegó a México el viernes
pasado, reconoció que las explicaciones que ayer le dio verbalmente al
subsecretario Beltrán del Río serán volcadas en una nota oficial que
harán llegar a la cancillería mexicana.
El ex senador justicialista, que en todo momento intentó bajarle los
decibeles al entredicho diplomático, se mostró preocupado por lo que
entendió como algunas manifestaciones xenófobas nacidas a partir de la
decisión argentina de suspender los vuelos.
En Buenos Aires, fuentes oficiales dijeron que esa suspensión no fue
una iniciativa del Ministerio de Salud, sino que se resolvió "en otro
nivel". De hecho, fue la Jefatura de Gabinete la que le comunicó la
medida a Ocaña. Otras fuentes vinculadas con la decisión confiaron que
"fue una orden de [Néstor] Kirchner, que no quería saber nada con la
aparición de un brote en plena campaña electoral".
Ayer, fuentes diplomáticas dijeron a LA NACION en Ciudad de México
que habían comenzado a llegar a la casilla de correo electrónico de la
embajada argentina no pocos mensajes de cierto tono agresivo. Un
sentimiento antiargentino similar se puede corroborar en los foros y en
los mensajes que los lectores dejan en las páginas online de los principales diarios mexicanos (ver aparte).
"Somos países hermanos. La Argentina nunca se olvidará de la
solidaridad de los mexicanos que en la década del setenta recibieron a
mis compatriotas con los brazos abiertos, tal como recuerda la placa
que está instalada en el jardín anterior de esa sede", dijo el
embajador.
La idea de la amistad y de la hermandad se repitió casi en la
totalidad de las respuestas del embajador ante las consultas de la
prensa. Reiteró ayer que la Argentina debe condenar enérgicamente la
posibilidad de que a los equipos mexicanos no se les permita jugar en
este país sus partidos por los octavos de final de la Copa Libertadores
e insistió en que la cancillería mexicana "entendió perfectamente los
argumentos con los que la Argentina suspendió sus vuelos hacia México".
"Nuestros aeropuertos no estaban preparados para el control de
pasajeros que, provenientes de cualquier país del mundo, llegaron con
algún síntoma del virus de la influenza humana. No teníamos
escáneresdigitales de temperatura corporal. Comprarlos e instalarlos
nos demandó cinco días", dijo.
Varados en Buenos Aires
Cuando se le hizo notar que la explicación alcanzaba para
justificar o entender la primera cancelación de vuelos, pero no su
extensión decidida anteayer, Yoma sostuvo que ésta estuvo motivada
porque aún no se había terminado de instalar un hospital de campaña
móvil en Ezeiza.
Explicó que, a raíz de la cancelación de vuelos, un buen número de
turistas mexicanos quedaron varados en Buenos Aires y que, a pedido de
la cancillería mexicana, el gobierno de Cristina Kirchner se hará cargo
de los gastos de alojamiento y de comida de estos ciudadanos.
No arriesgó una fecha cierta para la reanudación de los vuelos, pero
en Buenos Aires algunas fuentes reconocieron ayer que, tras las fuertes
críticas de la ONU, se estaba analizando un anuncio en este sentido.
"Espero que sea lo más pronto posible", dijo Yoma, pero estimó que
la decisión, que se tomará en Buenos Aires, estará íntimamente
relacionada con la evolución de la epidemia en México.
Reveló que, en una fecha por coordinar entre los autoridades
sanitarias argentinas y mexicanas, saldrá de Buenos Aires un vuelo
especial con guantes de goma, gel de alcohol, alcohol líquido y
barbijos. En ese avión vendrá también el director nacional de
Epidemiología y Enfermedades Infecciosas del Ministerio de Salud,
acompañado por médicos, técnicos y especialistas del Instituto Malbrán.
"Esta debe ser tomada como otra muestra de la amistad entre ambos
países", justificó Yoma. "Los médicos argentinos vendrán aquí para
trabajar y aprender de la invalorable experiencia mexicana. No podemos
olvidar que en el hemisferio se acerca el invierno y, con ello,
seguramente, aumentarán los casos de gripe", concluyó. |