MENDOZA.- El caso del hombre acusado de violar a su hija durante dos
décadas no deja de causar estupor. El detenido negó esta mañana los
hechos que le atribuye la Justicia, al balbucear algunas palabras
cuando fue trasladado desde el calabozo donde estuvo detenido hasta la
fiscalía. "No, no.." repitió el acusado cuando los periodistas lo
interrogaron sobre la aberrante sucesión de violaciones que le imputan.
El detenido se abstuvo de declarar el viernes último y esta mañana
el fiscal de la causa, Marcelo Gutiérrez del Barrio, volverá a
preguntarle si tiene algo que declarar antes de ser trasladado a la
penitenciaría provincial.
A diferencia de lo ocurrido el viernes último, el hombre salió con
la cara descubierta, situación que el ministro de Seguridad, Carlos
Ciurca, justificó: "Hemos querido que la población conozca la cara la
cara de este hombre que en principio habría destruido la vida de su
hija".
No obstante, la jueza de menores, Elsa Galera, fue explícita al
pedir a los medios de comunicación que se abstuvieran de exhibir el
rostro del acusado y la vivienda donde cometió los abusos para tutelar
los derechos de los menores en riesgo por esta situación.
La mayoría de los niños asiste a la escuela y tiene un grupo de
amigos por lo que la difusión de la cara de su padre podría afectarlos
de algún modo, consideran en el ámbito judicial.
El ministro Ciurca, dijo por otro lado que "trascendió que el
detenido habría abusado de otras hijas suyas que ahora están radicadas
en otra provincia".
En tanto, la Justicia provincial ordenará en los próximos días un
conjunto de medidas de asistencia psicológica para el núcleo familiar
de Lucero, de 67 años, acusado de violar durante dos décadas a su hija,
con quien tuvo 7 hijos.
Uno de los aspectos que podrían complicarlo aún más es que durante
los años en que sometió sexualmente a su hija, ésta habría sufrido
acciones intimidantes como amenazas de muerte con exhibición de arma de
fuego.
El imputado, que no recibió visitas durante el fin de semana, fue
detenido el viernes último en su casa, después que la jueza de menores
Elsa Galera y el fiscal Gutiérrez del Barrio escucharon las
declaraciones de la víctima sobre los abusos reiterados.
|