CABO CAÑAVERAL.- Los astronautas del transbordador Atlantis han
descubierto una larga serie de fisuras en el fuselaje de la nave, como
resultado de daños ocurridos durante el lanzamiento de ayer por la
tarde.
Los siete astronautas de la NASA inspeccionaban el transbordador en
busca de posibles daños cuando descubrieron los cortes de hasta 53
centímetros de longitud. El despegue también provocó daños en
aproximadamente 2,3 metros cuadrados de la plataforma de lanzamiento,
agregó la agencia espacial estadounidense.
El control de misión informó a la tripulación del transbordador que
las fisuras aparecen sobre unas cuatro o cinco placas termales del lado
derecho de la nave. El daño ocurrió donde el ala derecha se une al
fuselaje. La misión de control informó que el daño podría deberse al
material que salió del tanque de combustible casi dos minutos después
del lanzamiento.
El transbordador despegó ayer en una misión arriesgada de reparación
del Telescopio Espacial Hubble. El considerado último viaje de un
transbordador al Hubble es especialmente peligroso a causa de toda la
basura espacial en la órbita del telescopio.
Nave de rescate. Si el Atlantis sufre una avería grave
durante el vuelo, los astronautas no podrán acudir a la estación
espacial internacional, donde podrían refugiarse durante semanas
mientras aguardan la llegada de un nuevo transbordador.
Quedarían varados en su nave espacial junto al Hubble, donde la NASA
calcula que podrían permanecer con vida durante 25 días antes de
quedarse sin aire. En ese caso, el Endeavour y otros cuatro astronautas
tendrán que despegar en un vuelo de rescate.
Se calcula que el Atlantis se posicionará junto al Hubble mañana.
Hoy por la mañana el transbordador se encontraba a 13.000 kilómetros
del telescopio a repararse.
Se espera que una vez que los astronautas lleguen al ya viejo
observatorio, empiecen el primero de los cinco paseos espaciales para
instalar cámaras y equipamiento nuevos, además de reparar algunos
aparatos ya descompuestos.
La prioridad ahora, sin embargo, es asegurarse que el Atlantis no
haya quedado perjudicado por el lanzamiento. Tras los problemas que
sufrió el Columbia durante su lanzamiento en 2003, la NASA estipuló que
es obligatorio el examen exhaustivo de las naves espaciales tras el
despegue.
El astronauta Joe Burbank dijo que el daño encontrado podría estar
relacionado con el impacto de un deshecho que fue detectado 104
segundos después del despegue.
Los técnicos estaban intentando recuperar las imágenes captadas por
una cámara digital ubicada en el centro del transbordador, la cual
debería haber fotografiado el tanque externo después de que fuera
expulsado tras el despegue.
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