Tras los incidentes que tuvieron lugar ayer en un acto por un nuevo
aniversario de la creación del estado de Israel, representantes del
gobierno israelí analizan la posibilidad de realizar un reclamo al
Gobierno por lo ocurrido.
"Se está evaluando hacer un reclamo al gobierno argentino luego de
los incidentes registrados ayer durante el homenaje de la ciudad de
Buenos Aires por el 61 aniversario de la Independencia israelí",
sostuvo el director para América Latina de la Cancillería de Israel,
embajador Alex Ben Zvi a la Agencia Judía de Noticias.
Marcha. Este mediodía, cerca de un centenar de
manifestantes de asambleas populares y agrupaciones de izquierda
marchaban a la sede de la embajada en Buenos Aires.
Se trata de una movilización en repudio de "la represión policial"
contra los autores del ataque perpetrado ayer frente a la
representación diplomática de ese país. Los manifestantes portaban
banderas rojas y algunos estaban con el rostro cubierto.
Zona liberada. Esta mañana, el ministro de Justicia, Aníbal
Fernández, negó que se haya producido una "zona liberada" en el acto de
ayer, como denunció el secretario general de la AMIA, Julio Schlosser,
y aseguró que la agresión "fue contenida en la forma más rápida posible
y teníamos mucho personal policial".
El funcionario subrayó, sin embargo, que en la celebración no había
"nada que indicara que tenía que haber algún tipo de preocupación".
Indicó además en diálogo con Radio 10 la esperanza en que las cinco
personas detenidas sean castigadas además "por los antecedentes que
tienen, y que puedan pagar por ello".
La causa. Dos de los heridos ayer solicitaron "ser tenidos
como querellantes" en las investigaciones que lleva adelante el juez
federal Claudio Bonadío. El abogado Alejandro Broitman y Patricia
Strauchler se presentaron esta mañana en los tribunales federales de
Comodoro Py 2002, de esta Capital; donde -en el transcurso del día-
serán indagados detenidos ayer.
Broitman dijo a la agencia Télam que "ampliará la denuncia" y que
aportará más elementos de prueba (entre ellos los panfletos que
distribuían los agresores); al tiempo que solicitarán ser tenidos como
querellantes y la realización de ruedas de reconocimiento.
Strauchler y Broitman repudiaron la agresión durante el "acto
cultural" organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que
se realizaba con la presencia del embajador de Israel en la Argentina ,
e identificó a los atacantes como "integrantes de una agrupación de
izquierda antisemita".
Según los denunciantes se trató de una "ataque planificado" que "no
fue una patota, sino algo organizado premeditadamente" y reconocieron
que "tenemos miedo pero no vamos a retroceder hasta que sean condenados
como corresponde".
"Vinieron para eso, para atacar, con palos y armas de artes
marciales", dijo Broitman quien sostuvo que "no queremos más violencia.
Se nos atacó solamente por ser judíos y eso no lo podemos permitir", al
tiempo que recordó que hay lesionados con suturas varias y otros con
"desfiguración de rostro".
Los agredidos señalaron que el grupo de atacantes se mostraba "muy
combativo" y mientras proferían amenazas de "muerte a los judíos
sionistas", expresaban su solidaridad con "la causa Palestina" mientras
también destruían pequeños puestos de artesanías de la colectividad.
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