WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Barack Obama, se reunió en
Washington con el premier israelí, Benjamín Netanyahu, en su primer
encuentro desde sus respectivas asunciones, con los desacuerdos sobre
el conflicto en Medio Oriente y el programa nuclear iraní como telones
de fondo.
El premier israelí, que llegó ayer por la mañana a Washington, dio a
conocer en el primer encuentro entre ambos su anunciada nueva
estrategia para alcanzar la paz en la región, centrada en la oposición
a Irán, según relataron sus colaboradores más cercanos.
Sin embargo, según resaltaron los asesores de Netanyahu, de línea
dura y propulsor de un enfoque "nuevo" para el conflicto entre
israelíes y palestinos, las diferencias entre Estados Unidos e Israel
son "más de apariencia" que de esencia. "Aun si existen desacuerdos
entre los dos gobiernos, pero esto no afectará de forma fundamental a
nuestras relaciones múltiples y muy fuertes", consideró recientemente
Zalman Shoval, ex embajador en Washington y cercano al premier.
Los desacuerdos atañen a varios temas clave desde que asumió el
gobierno de derecha israelí a fines de marzo. Una de las mayores
diferencias entre ambos líderes reside en que Netanyahu se niega a
aprobar la creación de un Estado palestino independiente, aspecto clave
de la negociación regional impulsada por Estados Unidos.
Sin embargo, esa postura lo enfrenta abiertamente con la política
estadounidense que respalda la fundación de un estado palestino como
piedra angular de esfuerzos más amplios de paz para esa región. Ahora
que ha sentido la presión de Washington para respaldar un estado
palestino, existen algunos indicios de que Netanyahu podría cambiar de
postura.
El presidente israelí Shimon Peres dijo ayer desde Jordania que
Netanyahu cumplirá con los acuerdos suscritos por sus predecesores,
entre ellos el plan de paz respaldado por Estados Unidos que hace un
llamado para una solución de dos estados al conflicto con los
palestinos. Pese a ello, el mandatario hebreo señaló que los avances
dependían de que los palestinos se esfuercen para garantizar la
seguridad de Israel.
Otro gran tema de tensión es la decisión de Obama de entablar un
diálogo con Irán para disuadirlo de sus ambiciones nucleares, y quiere
darle tiempo a su diplomacia en este tema, mientras Israel parece
defender una solución más drástica y da signos de impaciencia.
La nueva postura de Washington preocupa al gobierno israelí, que
considera la opción del uso de la fuerza y aconseja limitar ese diálogo
con Teherán. Para Netanyahu, la amenaza que representa el programa
nuclear iraní es prioritaria, incluso más que la solución del conflicto
con los palestinos.
Por la tarde, Netanyahu también se reunirá con la secretaria de
Estado, Hillary Clinton, mientras que mañana se verá con el secretario
de Defensa, Robert Gates, y con congresistas, de acuerdo con la agenda
oficial adelantada en Washington.
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