GINEBRA.- La directora de la Organización Mundial de la Salud aseguró
hoy en el marco de la cumbre anual del organismo que aún no elevará la
alerta por pandemia de gripe porcina a su nivel máximo, luego de que
Gran Bretaña, Japón, China y otros países pidieran que cambie la forma
en la que decide cómo declara una pandemia.
La directora de la OMS, Margaret Chan, alegó que la epidemia de
gripe porcina está en "un período de gracia" y que el nivel de alerta
permanece en fase 5, un paso abajo del nivel máximo.
Sin embargo, Chan instó hoy a los países a no bajar la guardia ante
la gripe porcina y advirtió de que la posibilidad de una pandemia sigue
latente. Tras señalar que nadie sabe "cuanto durará" la incidencia de
casos leves que se observa en los últimos días en diversos países,
recordó que, mientras esta nueva gripe esté circulando por el mundo, no
puede descartarse el riesgo de que se combine con otros virus.
"Estamos en un momento de gran incertidumbre", declaró Chan al
inaugurar la Asamblea Mundial de la Salud, la mayor reunión mundial
sobre sanidad y que este año coincide con el brote de gripe A (H1N1),
el tema que acapara la atención y centrará los debates.
En tanto, el número de casos confirmados de gripe porcina en Japón
sufrió un brusco aumento esta mañana al llegar a más de 120, mientras
el gobierno decidía el cierre de miles de escuelas y las empresas
recomendaban cancelar viajes innecesarios para evitar la dispersión de
la enfermedad, señalaron funcionarios del gobierno.
Así, con ese escenario como telón de fondo, la Organización Mundial
de la Salud (OMS) inició hoy en Ginebra su asamblea anual en presencia
de representantes de sus 193 estados miembros bajo el espectro de la
amenaza "inminente" de pandemia de la gripe porcina.
Oficialmente, esta enfermedad contagió a unas 8.500 personas de 39
países y causó la muerte a 72, la mayoría de ellas en México (con 66
fallecimientos), y las demás en Estados Unidos, Canadá y Costa Rica,
según datos de la OMS.
El 29 de abril pasado, la OMS elevó a 5 el nivel de alerta (de una
escala de 6) lo que supone una pandemia "inminente". Ahora, la
organización espera pruebas sobre este nuevo foco de transmisión que no
está vinculado a personas procedentes del epicentro de la enfermedad.
Según los criterios de la OMS, si se confirma la situación en Japón,
el nivel de alerta sería llevado a su máximo de 6, lo que supondría la
aparición de la primera gran pandemia gripal del siglo XXI.
El brote en Japón pasó de 4 casos a más de 120 durante el fin de
semana, con infecciones confirmadas en la ciudad portuaria de Kobe y la
cercana Osaka, que es la segunda área metropolitana más grande del
país. Sin embargo, la nueva ola de contagio no parecía estar
relacionada con viajes al extranjero, a diferencia de la primera, y
afectaba más que nada a adolescentes.
Japón había intentado con ahínco evitar la propagación del nuevo
virus en el país, con centros de exámenes en los aeropuertos y pedidos
a la gente en trabajos de alto riesgo de que vistiera barbijos y se
lavara las manos con cuidado.
Pero las medidas parecen no haber funcionado. Anteayer, los
funcionarios reportaron el primer caso de contagio ocurrido dentro del
país y no estaba claro dónde se había contagiado la mayoría de la gente
afectada por el nuevo brote. Algunos reportes indicaban que decenas de
estudiantes habían participado en partidos de voleibol escolar, pero
los funcionarios no podían confirmar si había alguna relación con el
brote.
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