WASHINGTON.- El Senado de Estados Unidos negó hoy masivamente los 80
millones de dólares solicitados por el presidente, Barack Obama, para
cerrar el campo de prisioneros en Guantánamo y prohibió el envío de
cualquiera de los detenidos en la base naval a territorio
norteamericano.
La rotunda votación, por 90 votos en contra de la petición de Obama
frente a sólo seis favorables, supone un golpe a los planes del
mandatario de cerrar la prisión en la base naval en Cuba en enero de
2010 y reubicar a los 240 detenidos que aún se encuentran allí.
Los senadores demócratas se unieron en esta ocasión a los
republicanos y votaron en contra de la solicitud de Obama en vista de
la creciente oposición local a la posibilidad de que algunos de los
detenidos puedan ser trasladados a cárceles estadounidenses.
Los demócratas dijeron que no abrirán los fondos hasta que Obama
presente un plan más detallado para el cierre de Guantánamo, tema que
el presidente norteamericano pretende revelar durante un discurso sobre
seguridad nacional que pronunciará mañana jueves en Washington, según
adelantó la Casa Blanca.
Nuevo plan. Al igual que hiciera la víspera, la Casa Blanca
admitió hoy la necesidad de presentar un plan antes de que el Congreso
permita la entrega de los 80 millones de dólares pedidos en el marco de
un presupuesto de 91.000 millones de dólares para las guerras de Irak y
Afganistán.
"Comprendemos y coincidimos en que antes de que se den los recursos,
el Congreso merece más detalles del plan", reiteró hoy el portavoz de
la Casa Blanca, Robert Gibbs.
"Hoy ya hemos discutido algunas de las complicadas decisiones que
tienen que tomarse para avanzar y el presidente empezará a explicar
parte de estas discusiones mañana, delineando algunas de las decisiones
que sabe que tienen que ser tomadas junto con otras agencias de la
administración y miembros del Congreso", añadió.
La decisión de hoy del Senado complica esta tarea, pues demuestra a
sus aliados en el viejo continente, que los legisladores de Estados
Unidos no están dispuestos a hacer lo que Obama les pide a ellos.
El director del FBI, Robert Mueller, dio hoy munición para los que
temen el cierre de Guantánamo al alertar de que si son liberados en
suelo estadounidense algunos detenidos podrían dar apoyo al terrorismo,
mediante financiación o actividades de proselitismo, e incluso
participar en atentados. Mueller emitió su evaluación en una audiencia
ante el Comité Judicial de la cámara baja.
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