Desde el arranque del encuentro, el local mostró con un gran esfuerzo físico su
intención de salir a buscar el resultado. El combinado nacional mantuvo el orden
durante todo momento y esa fue su mayor virtud, acompañada por una defensa que
expuso firmeza y no pasó mayores sobresaltos.
La recuperación estuvo a
cargo de Sebastián Battaglia y Fernando Gago, éste último clave también en el
traslado, y los dos cumplieron casi a
la perfección. A esto se le sumó la floja tarea de la última línea ecuatoriana,
que cometió errores infantiles y
entregó espacios para la contra.
La velocidad de Liones Messi
y Carlos Tevez
fue la variante más buscada a la hora de pensar en el arco de Marcelo Elizaga.
La lluvia que cayó sobre el estadio Atahualpa hizo un poco más rápido el
trámite, que ya era veloz por los 2.800 metros de altura que hay en Quito.
El conjunto de Vizuete tuvo en gran parte de la tarde el control
de la pelota, pero no pudo hacer demasiado. Sólo intentar con remates de media y
larga distancia de Jefferson Montero, quien reemplazó al lesionado Carlos
Tenorio -salió a los 12 minutos de juego-, y Luis Valencia.
Lo más
importante del primer tiempo se dio a los 26, cuando Elizaga el cometió un claro
penal a Tevez y vio la tarjeta
amarilla (era para roja, por último hombre). El apache le pidió a Messi ejecutar
la falta y el arquero
argentino nacionalizado ecuatoriano se
quedó con el disparo.
En el complemento las cosas no cambiaron demasiado
de arranque: el local siguió intentado desde media distancia y Argentino se
abocó a esperar para atacar de contra. Sin embargo, los disparos de los de
Vizuete estuvieron cada vez más cerca y exigieron a un Andújar quen
respondió.
La más clara del complemento para la Albiceleste fue una
brillante intervención de Elizaga ante un fusilamiento de Gago. El mediocampista
había llegado, tras un desborde de Gabriel Heinze, quien sorprendió y durante
todo el partido apareció en ataque, incluso más que Jonás Gutiérrez.
A
los 26 minutos, Walter Ayoví aprovechó un blooper entre Javier Zanetti y
Maxi Rodríguez en la salida para sacar un zurdazo cruzado desde lejos que abrió
el marcador. El lateral izquierdo ya había avisado un rato antes con otro remate
desde afuera del área que había salido apenas desviado.
El gol calmó la
ansiedad de Ecuador y desconcertó a Argentina, que no encontró respuestas ni
siquiera con los ingresos de Gonzalo Bergessio, Juan Sebastián Verón y Diego
Milito. Incluso, sintió el cansancio por el desgaste realizado y no generó
ninguna chance seria para marcar.
Un nuevo error en la defensa le
permitió a Pablo Palacios estirar la diferencia y sentenciar la historia, con un
derechazo que infló la red y dejó sin chances a Andújar. Casi termina en
goleada, porque sobre la hora Luis Valencia reventó el palo izquierdo con fuerte
remate que sacó desde lejos.
El único dato positivo para Maradona es que
ninguno de los siete jugadores
que están en capilla fueron amonestados y por eso podrán estar frente a Brasil,
el próximo rival. La aceptable tarea de Nicolás Otamendi también fue punto alto,
pero la derrota opacó la labor del debutante jugador
de Vélez.
Más allá de permanecer en el cuarto lugar de la tabla de
posiciones, Argentina complicó sus chances de clasificar al Mundial porque sus
rivales directos se acercaron. Ya no queda margen de error, restan cuatro
finales para conocer el destino de la Selección y el pasaje a Sudáfrica es el gran premio. |