PEKIN.- Al menos 140 muertos, más de 800 heridos y un número
desconocido de detenidos es el saldo de un episodio de represión que
tuvo lugar ayer en China, como respuesta a las protestas de la minoría
étnica musulmana uigur.
Las protestas étnicas, de las que participaron entre 1000 y 3000
personas, ocurrieron en Urumqi, capital regional de Xinjiang, al
noroeste de China. El portavoz del Gobierno informó que al menos 140
personas murieron mientras que 828 resultaron heridas. Por su parte, la
agencia oficial China Nueva comunicó que centenares de personas fueron
detenidas.
"La policía arrestó a varios centenares de participantes, incluyendo
más de 10 personas que alentaron los disturbios del domingo", indicó la
agencia Nueva China, citando a funcionarios de seguridad de Xinjiang.
Los chinos uigures están enfrentados con el régimen comunista chino
por los controles sobre su religión y se oponen también a la presencia
de la numerosa etnia Han, a la que pertenecen las máximas figuras del
Partido Comunista de China.
La organización busca la independencia de la región occidental de
Xinjiang, dominada desde hace décadas por musulmanes descendientes de
los turcomanos y que contiene enormes reservas de recursos naturales
expoliados por la etnia mayoritaria china de los Han, según los
uigures.
Poco antes, la televisión central CCTV había difundido imágenes de
los enfrentamientos mostrando a civiles ensangrentados y de vehículos
en llamas o carbonizados.
La situación regresó a la normalidad hoy en Urumqi, en donde varios
barrios fueron cercados por la policía tras los disturbios atribuidos
por Pekín a la disidencia uigur en el exilio.
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