La protagonista de "El paciente inglés", algo olvidada, se luce como una mujer que pasó 15 años en prisión
De principio a fin, "Hace mucho que te quiero", que se estrena mañana, es una película que está en riesgo de caer en la sensiblería durante sus casi dos horas. Pero eso no ocurre, ya que es llevada perfectamente por su novato director -Philippe Claudel- y por una actriz que desarrolla una labor sublime: la inglesa Kristin Scott Thomas, injustamente recordada sólo por "El paciente inglés". Con casi nada de trabajo en EE. UU. y con algunas ofertas teatrales en Londres, Francia la adoptó y la actriz, de 48 años, logró el gran papel de su carrera en uno de los mejores films de la temporada europea.
En "Hace mucho...", Kristin interpreta a Juliette, una mujer fantasmal, de pocas palabras, de rostro duro que refleja dolor y sufrimiento, que acaba de dejar la cárcel tras 15 años. Fue condenada por un asesinato del que se va hablando con el transcurso de la historia. Si bien es un potente drama emocional, nunca cae en golpes bajos ni en romanticismos baratos.
Durante su tiempo presa, Juliette no fue visitada por casi ningún familiar, aparentemente por los motivos del asesinato. Pero al ser liberada, la va a buscar Lea (enorme trabajo de la francesa Elsa Zylberstein), su hermana, que la abandonó en su tiempo de encierro, obligada por sus padres. Pero Lea, que la hospeda en su casa, descubre cuánto añoraba a Juliette y la tremenda deuda emocional que cree tener con ella.
Kristin Scott Thomas se reinventa con un papel físico y emocionalmente contundente: es una mujer demacrada por su pasado, sin esperanza para su presente. Pero lo que logra la inglesa es que ni ella ni el espectador le tengan lástima a su Juliette, que anda inerte por la vida. n
Fuente: la razon
» Comentarios
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
La particularidad es que fue realizado por el ex líder de la banda The Libertines, Pete Doherty, su hijo y la fallecida cantante Amy Winehouse con una técnica que ellos mismos llamaron “salpicadura arterial”.
Después de que se publicaran las primeras fotos de su ex Nicolás Cabré junto a Eugenia “La China” Suárez, María Eugenia Tobal habría comprendido finalmente que lo mejor era cerrar esta historia cuanto antes, allanando el camino al divorcio.