La llegada al país del avión Lear Jet 31A matrícula norteamericana N786YA que usó Ricardo Jaime en los primeros meses de 2009 tenía, hasta hoy, protagonistas desconocidos. Mientras la Justicia busca identificar si el ex secretario de Transporte es el verdadero dueño de la nave, este diario pudo confirmar con tres fuentes del mercado aeronáutico que Manuel Vázquez, el asesor en las sombras del ex funcionario, contrató y pagó u$s 2.500 a Enrique García Moreno, un piloto de la empresa MacAir, para buscar el avión en Hartford, Connecticut, donde funciona Bombardier, la fabricante de la nave. Desde allá y junto a un comandante de abordo norteamericano, aterrizaron en San Fernando el 6 de febrero pasado.
Manuel Vázquez es un abogado del entorno más íntimo de Jaime que atiende a sus clientes en oficinas de la calle Arroyo, en plena medialuna francesa de Buenos Aires. En nombre del ex secretario de Transporte, hizo gestiones en Madrid con Marsans, la ex dueña de Aerolíneas Argentinas, cuando el Gobierno empezó el proyecto de comprarla. Su nombre aparece también en los vuelos que Jaime hacía en jets privados financiados por sociedades pertenecientes a empresas de transporte del Grupo Cirigliano. Lo que se sabe del avión es que fue comprado en la Navidad del año pasado por Pegasus Equity Investments, una sociedad radicada en Costa Rica. La operación se hizo por 4.083.000 dólares, pagados en su mayoría a través de un crédito de Elkrest Investments Limited, con domicilio en Tórtola, una de las Islas Vírgenes Británicas. El Banco de Utah intervino como asesor financiero de este negocio. Según fuentes que participaron de la operación que trajo la nave al país, el mismo Vázquez había enviado tres técnicos a Estados Unidos durante el año pasado para corroborar el estado de este jet fabricado en 2000.
El último verano, Vázquez, un hombre muy conocido en el sector de la aviación por su vínculo con Jaime, buscó un piloto para traer el Lear Jet al país. Con ese objetivo contrató a García Moreno, un comandante de abordo que trabaja en MacAir pero que realizó este trabajo de manera personal. Como la licencia de García Moreno no le permitía volar un avión con patente norteamericana, se juntó allá con Rick Valdez, un colega con residencia en Estados Unidos. Juntos salieron el 6 de febrero de Bombardier, hicieron escalas en Fort Lauderdale y en Aruba para cargar combustible, siguiendo las reglas de la autonomía de vuelo de la nave.
El juez Norberto Oyarbide, a cargo de una de las causas por el Lear Jet en el que Jaime viajaba a Córdoba y a Brasil, dijo ayer que será “muy revelador” el dato sobre las personas que acompañaban al funcionario en sus vuelos. El otro expediente está a cargo de Claudio Bonadío, quien ya allanó las oficinas de AeroRutas, la sociedad que tuvo a su cargo el avión mientras estuvo en la Argentina.
“Es un avión usado por esta persona”
El juez federal Norberto Oyarbide confirmó que un jet valuado en 4 millones de dólares “era usado” por Ricardo Jaime cuando estaba al frente de la Secretaría de Transporte y anticipó que será “muy revelador” el dato sobre “quiénes acompañaban” al funcionario en esos vuelos.
El magistrado también ratificó que, tal como anticipó Crítica de la Argentina, analiza “documentación” secuestrada en el astillero Altamar Yacht S.A., de Rosario, que “tiene que ver con la adquisición de un buque” cuya propiedad tembién se la atribuyeron a Jaime.
“Era un avión usado por esta persona –dijo Oyarbide–. De eso no cabe la menor duda. Ahora estamos tratando de obtener información relativa a quiénes acompañaban a esta persona, que se me ocurre puede ser altamente interesante”.
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