Antonietta Raco, de 50 años y natural de Francavilla sul Sinni, localidad situada en la provincia de Potenza, al sur de Italia, estaba postrada en una silla de ruedas desde 2005 y hoy camina tras su visita el pasado 1 de agosto a Lourdes, donde se bañó en una de las piscinas milagrosas.
En Lourdes, Raco dijo haber sentido una voz femenina que le decía “ánimo” y, según comentó a los medios italianos, pensó que se trataba “de un signo de que empeoraría aún más” pero, después, sintió “como un abrazo y un fuerte dolor en las piernas” y comprendió “que algo estaba ocurriendo”.
El 5 de agosto de regresó a su casa -refiere- escuchó la misma voz que, según explica Raco, “me decía que contara a mi marido lo que había sucedido. Entonces lo llamé y delante de él me levanté y caminé a su encuentro. Desde entonces, no me he sentado en la silla de ruedas. Sólo la primera vez que salí porque, antes de mostrarme ante todos, quería consultar con el párroco”. |