Ricardo Gil Iribarne representa a Uruguay ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y es el funcionario que encabeza la lucha contra el lavado de dinero en el gobierno de Tabaré Vázquez, que comenzó una transformación para torcer la historia de país permisivo a las sociedades fantasmas y a los depósitos de origen incierto. Un destino elegido por miles de argentinos que cruzan su dinero del otro lado del río a través de operaciones sospechosas. Gil Iribarne llegó al país a un seminario sobre lavado, en la misma semana en que la AFIP anunció los resultados de la ley de blanqueo que el Gobierno lanzó a principios de año.
–En Uruguay hay 10 mil millones de dólares depositados que son de ciudadanos argentinos. Gran parte de ese dinero no está declarado en nuestro país.
–La novedad es que una jueza acaba de procesar a un argentino por una declaración jurada falsa. Pasar con dinero en Uruguay es absolutamente libre, sólo hay que declararlo si la suma es mayor a diez mil dólares. El tema es no declararlo. Hasta ahora sólo poníamos la multa pero encontramos la forma de penalizarlo por mentir en la declaración jurada.
–¿Cuál era el caso?
–Una persona declaró que no tenía nada. Está clarísimo que mintió. Tenía poco, 30 mil dólares, pero conceptualmente es importante. El 100% de los que han sido agarrados sin declarar el dinero son argentinos. La gran mayoría a través de Colonia. Entran con auto, con la plata envuelta en el cuerpo.
–¿Y ustedes pueden investigar a estos argentinos?
–El caso va a un juez penal porque el hecho de haberlo ocultado tiene una presunción de que hay algo irregular. Como viene de la Argentina, no podemos investigarlo, entonces le avisamos a la Unidad de Información Financiera de Buenos Aires y nosotros, mientras tanto, lo agarramos por la falta en la declaración jurada.
–¿Por qué tantos argentinos siguen sacando su plata a Uruguay a pesar de la nueva legislación?
–Para mí el argumento es que hay normas diferentes y que hay un tema de inseguridad en la Argentina que hace que la plata se vaya no sólo a Uruguay sino también a otros países. De hecho, en Uruguay está depositado el 10% de lo que tienen en el mundo, que hay más de 100 mil millones de dólares.
–Ustedes están siendo evaluados por el GAFI y a la Argentina le tocará en noviembre. ¿Cuáles son las variables para medir las acciones contra el lavado?
–Hay una biblia de cuarenta recomendaciones del GAFI en este tema. La gran incorporación metodológica es que además de que esas normas estén en el papel tienen que estar funcionando. Ése es el tema en todos nuestros países.
–En la Argentina no hay condenas por lavado de dinero desde la sanción de la ley, en el 2000.
–Tenemos cuarenta presos por lavado desde 2005 hasta ahora. En nuestro caso siempre hay que demostrar que el dinero tiene un origen ilegal, pero podemos condenar a una misma persona por narcotráfico y por lavado, no como en la Argentina.
–Los crímenes financieros organizados suelen ser trasnacionales. Está lleno de ejemplos de maniobras financieras ilegales a través de Brasil, Argentina y Uruguay, ¿Funciona la cooperación entre los tres países?
–Uruguay está funcionando mucho mejor porque asumió que si no cooperaba todo esto era verso.
–¿Y la Argentina cambió?
–Los tres países tienen que asumir que una cuota de responsabilidad tienen. Nosotros ya la asumimos.
Un reclamo para que siga Skanska
El Centro de Investigación y Prevención contra la Criminalidad Económica (CIPCE) se presentó en la causa que investiga la evasión con facturas truchas de la empresa Skanska, apelando a convenios internacionales para pedir que no se clausurara la acción penal por la moratoria a la que se sometió la empresa sueca. Con la ley de blanqueo de capitales motorizada por el Gobierno, uno de los beneficios para quienes se sumaron a la moratoria era la extinción de la acción penal. Los directivos de la compañía imputados y procesados en el escandaloso caso que destapó el juez Javier López Biscayart ya pidieron la amnistía.
El CIPCE se presentó a través de la figura de amicus curiae, que se utiliza para expresar una opinión que sea tenida en cuenta por el tribunal.
Marteau: “Las actividades de azar son de alto riesgo”
Hoy empieza en Buenos Aires un workshop sobre prevención de lavado de dinero y financiación del terrorismo organizado por WorldSys y Marteau & Asociados del que participarán representantes del Grupo de Acción Financiera Internacional, la embajada de Estados Unidos y el Banco Central. En la Argentina hay, según el INDEC, 128.000 millones de dólares fugados del país. Esto es, no declarados. Con el proceso de blanqueo de capitales que acaba de finalizar, el 3% de los depósitos se legalizaron en las arcas nacionales. Para Juan Félix Marteau, organizador del seminario y ex representante argentino ante el GAFI, “es evidente que no hay sistemas de retención del dinero a través de la confianza o de control garantizando que los dólares se van a quedar acá. Pasan por un sistema de blanqueo y a los cinco años vuelven a escapar”.
–En la ley estaban incluidas también la moratoria y la posibilidad de cerrar las causas penales a los evasores.
–Técnicamente, en la Argentina la evasión es un delito derivado del lavado de dinero. Por eso fue tan controvertida la ley de blanqueo. No estaban sólo perdonando un delito, sino que se desactiva una serie de otros controles que son muy aptos para atrapar otros tipos de actividades ilícitas empezando por la evasión.
–Bueno, ése es el caso Skanska.
–Claro.
–Y ahora los imputados están pidiendo la extinción de la acción penal.
–Ahí se pierden las puntas para investigar la corrupción. Una vez que esa causa se cae, se pierden las pistas. La persecución de la evasión te lleva a perseguir las rutas.
–Uno de los temas que la Argentina tiene pendientes es el control del juego, donde hay un empresario ligado al kirchnerismo como Cristóbal López. ¿Qué lugar ocupa en la lucha antilavado?
–Nadie duda en el mundo que las actividades de azar son actividades de alto riesgo en materia de lavado de dinero. Es decir, las compañías son utilizadas para, en muchos casos, lavar dinero.
|