Engañadas con la ilusión de conseguir trabajo fuera de Chaco, 20 mujeres aborígenes, algunas menores de edad, fueron mantenidas en cautiverio en distintas provincias del país obligadas a ofrecer servicios sexuales. Si se negaban, eran castigadas. La red de trata de personas fue desmantelada en un amplio operativo en Chaco, Córdoba, Buenos Aires y Santa Cruz.
Durante los procedimientos, realizados por detectives de la División Trata de Personas de la Superintendencia de Investigaciones Federales, quedaron detenidas 12 personas y fue secuestrada numerosa documentación -celulares, libretas con nombres de las muchachas y de los clientes, facturas comerciales, mapas, documentos y pasajes de ómnibus- que involucra a los acusados en una red de "trata de personas”.
El relato de los informantes es estremecedor. Según describieron, el modus operandi de la banda constaba en captar a las jóvenes con falsas promesas de trabajo como niñeras, mucamas, atención de enfermos o comercios, para después trasladarlas engañadas a otros puntos del país y someterlas a cruentas obligaciones que podían derivar en salvajes torturas como ser golpedas, quemadas con colillas de cigarrillos y días sin comer si no cumplían con la orden.
"Cada uno de los componentes de la red cumplía un rol específico”, explicaron las fuentes vinculadas a la investigación y detallaron que "había captadores, pasadores, transportadores, colocadores y ablandadores”. Éstos últimos eran los encargados de violar a las víctimas para quebrarles la voluntad y someterlas a los propósitos de los proxenetas.
Una vez trasladadas las jóvenes, la pesadilla empeoraba. En distintas ciudades del país “eran encerradas en alojamientos precarios, enrejados por dentro y por fuera, separadas en boxes en condiciones de hacinamiento, donde debían dormir, comer y aún hacer sus necesidades fisiológicas", informaron las fuentes consultadas.
Los procedimientos se realizaron en la calle Leandro Alem al 200 de Resistencia y Barrio 95 manzana 6 de Juan José Castelli, en la provincia del Chaco. En Cordoba, se cumplieron en la Ruta 36 Km.674; en la ruta 2 de la localidad de Villa Azcazubi en el local "La Legua” y en la ruta 36 Km.684 de la localidad de Berrotarán en el local "La Cueva”. Otro se realizó en la ruta 226 en su intersección con la ruta 20, en proximidades de la ciudad bonaerense de Tandil, y los dos restantes en las calles Corrientes al 800 y Vélez Sarsfield al 900 de Río Gallegos.
Las víctimas quedaron a cargo de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata de Personas, dependientes del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, que junto con personal de la Dirección Nacional de Migraciones colaboró con la Policía en el múltiple operativo.
|