El experimento más ambicioso de la historia volvería a funcionar en noviembre. El acelerador de partículas que busca indagar en los orígenes del universo.
Después de una inauguración fallida y un año de preparativos, el gran acelerador de partículas LHC –más conocido como la máquina de Dios–, está listo para ponerse en marcha a mediados de noviembre.
El ambicioso artefacto científico, que pretende emular el big bang a pequeña escala, tiene como uno de sus objetivos explicar los orígenes del universo. Los expertos del Centro de Investigación Nuclear de la Organización Europea (CERN), ubicado en la frontera entre Suiza y Francia planean hacer chocar partículas para recrear el evento que dio inicio al cosmos.
El 10 de septiembre de 2008 se ponía en funcionamiento la maquinaria con gran expectativa en el ámbito mundial. En aquel momento, el director general de CERN, Robert Aymar, se refirió a un “día histórico” para la humanidad, que “quiere saber de dónde viene y si el universo tiene un fin”. Sin embargo, el 19 de septiembre, sólo diez días después, la máquina de Dios falló. Según explicaron los creadores de la bestia, el error estuvo en un supuesto apresuramiento en el lanzamiento.
Fuente: crítica
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