Hay una nueva promesa en el mundo del espectáculo y se llama Barby Franco. La morocha, de 19 años, es modelo de LAM Agency y desde hace dos años trabaja en varios programas deTV. Fue la azafata sexy de “El Último Pasajero”, con la conducción de Guido Kazca, y hasta participará de la tira “Botineras” –ambos por Telefé-.
Sus curvas son casi exactas, 90-60-92, y asegura que nunca piso un gimnasio. “Hacer ejercicios en un lugar cerrado me deprime. A los siente años empecé en el barrio a jugar al futbol. Era un pibe ja ja. Hasta que un día mi mamá me tiro los botines y me mandó a estudiar modelaje", contó Barby a la revista Paparazzi.
Pero, aunque ahora su carrera en la TV comenzó a tomar su rumbo, la morocha no reniega de su pasado. “ Viví en la Villa 21 hasta los diez años. Iba a un colegio en La Boca y me daba vergüenza decir donde vivía por miedo a que me discriminen. La casilla era de ladrillos y chapa. Las habitaciones estaban divididas por cortinas. Pero a mi alrededor había un montón de gente que estaba peor”, contó.
Además, la relación con su padre siempre fue conflictiva. “Mi viejo tomaba alcohol casi todos los días y andaba con armas. Hasta amenazó con matarnos a mi mamá y a mi”, agregó.
Sin embargo, con el esfuerzo de su madre y sus ganas de seguir adelante con sus sueños, Barby logró salir de esa difícil situación y hoy se ganó un espacio en los medios. Eso sí, sus infartantes curvas la ayudaron bastante.
“Todos me halagan las lolas. Son hechas… no tengo problema en decirlo. Pero lo que más me gusta es mi cola”, dice la azafata sexy... ¡la platea masculina opina lo mismo!. |