En medio del conflicto bilateral con el Reino Unido por los avances en laexplotación petrolera británica en las Islas Malvinas, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner anunció el refuerzo de las medidas de control para los buques que quieran transportar mercaderías a las islas del Atlántico Sur. "Hay resoluciones de la ONU que obliga a ambos países a llegar a un acuerdo, pero son desoídas sistemáticamente por Gran Bretaña, que se niega a sentarse en una mesa a discutir la soberanía de las islas", enfatizó la presidente para justificar su decisión.
“Es importante reafirmar nuestra denuncia en materia de soberanía y también es importante reafirmar la obligación de resolver la situación de acuerdo a las resoluciones de Naciones Unidas y al derecho internacional”, aseguró Cristina durante un discurso en la localidad bonaerense de Merlo. Y añadió que “una y mil veces vamos a insistir” en este tema porque “esta suerte de mensaje que siempre hemos dejado en todos los foros internacionales y que vamos a seguir dejando es una contribución a la paz mundial”.
Según informó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en conferencia de prensa, a través del decreto 256 firmado este mismo martes por la presidenta en la Quinta de Olivos se ha decidido que todo buque que quiera transitar de tierras continentales a las Malvinas o cargar y transportar mercaderías deberá previamente pedir autorización al gobierno argentino.
Puntualmente, el decreto dice en su artículo primero que "todo buque o artefacto naval que se proponga transitar entre puertos ubicados en el territorio continental argentino y puertos ubicados en las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur o atrevesar aguas jurisdiccionales argentinas en dirección a estos últimos" para "cargar mercaderías a ser transportadas en forma directa o indirecta entre esos puertos" deberá "solicitar una autorización previa expedida por la autoridad nacional competente".
El vocero de la Casa Rosada arrancó el anuncio confirmando que “el Reino Unido ha comenzado la exploración en Islas Malvinas”, pese a que “nuestro país ha insistido en todos los foros internacionales sobre la necesidad de ajustarse a las medidas internacionales y las resoluciones de (la Organización de) Naciones Unidas (ONU)”.
“La inobservancia traería aparejadas severas preocupaciones”, continuó Aníbal, citando lo que ocurre cuando “países desarrollados necesitan determinados bienes de países” en vías de desarrollo. “No se respeta la multilateralidad”, apuntó y amplió: “El Reino Unido ha insistido en el incumplimiento de las resoluciones de la ONU donde se reconoce la disputa de soberanía. Lo mismo hizo con otra resolución de no innovar sobre la explotación de recursos naturales”.
El decreto presidencial se apoya en que “la convención de Naciones Unidas reconoce los derechos de soberanía sobre la plataforma continental y su explotación sobre recursos naturales” y que “nuestra propia constitución ratificó su legitima soberanía sobre las Islas Malvinas”. Esa es la facultad que, explicó Aníbal F., se está haciendo uso vía decreto.
Para llevar adelante esta estrategia, se crea en el ámbito de la Jefatura de Gabinete la Comisión Permanente de Evaluación de Regulaciones, la cual tiene como objetivo “coordinar las acciones para la implementación del presente decreto”. Así cerró la conferencia de prensa que se convocó desde antes del mediodía en medio de un severo hermetismo y de la cual no se soltó prenda hasta que el jefe de Gabinete se puso frente al micrófono en el Salón Sur de Casa de Gobierno. |