“Mi sobrino Néstor Kirchner nunca me llamó para saber si yo estaba bien tras el sismo. Yo tuve que comunicarme a la Argentina el jueves para que mi familia sepa que sobreviví al terremoto. A través de mi hermana, la madre de Néstor, el ex presidente se enteró que yo estaba bien”, reveló Juan Ostoic Dragnic , en medio de su casa de Santiago de Chile, cuando el trágico terremoto seguía haciendo temblar a Chile.
Para llegar a la casa del hombre de 84 años hay que cruzar un boulevard que permaneció intacto tras el sismo y que no tiene señales de la catástrofe que vivió Chile y dejó 452 muertos. Ostoic vive en Vitacura, el barrio más adinerado de Santiago, donde tiene una casa de cinco dormitorios y cuatro baños. Allí recibió el tío del ex presidente argentino a este diario.
—¿Qué contacto tuvo con su familia en la Argentina luego del terremoto?
—Durante los primeros días los teléfonos estaban incomunicados, era imposible llamar. Por suerte logré contactarme con mi hermana el jueves por la noche. Ella se puso muy contenta y me dijo que se había desesperado intentando ubicarme. Me contó que le había pedido expresamente a su hijo que tratara de localizarme, pero él nunca se pudo contactar conmigo. Creo que ya no me va a llamar porque sabe que estoy bien.
—¿Dónde estaba usted cuando comenzó el terremoto en Chile?
—Estaba con mi familia en una ciudad que se llama Machalí, en la sexta región de Chile, donde la destrucción fue muy grande y la mayoría de las casas se cayeron. Cuando comenzó el sismo me paré como pude y me ubiqué en el dintel de la puerta. Por suerte, estábamos toda la familia junta. En esos momentos, lo único en lo que pensaba era en mi casa y cómo la iba a encontrar.
—¿Cuando volvió a Santiago con qué escenario se encontró?
—Cuando mi hija me trajo desde Rancagua a Santiago pude constatar el desastre que había en la capital. Las carreteras estaban rotas, dos puentes estaban destruidos y mucha construcción antigua se había derrumbado. Mi casa estaba bien por suerte. Lo que más me preocupaban eran los adornos de porcelana porque son recuerdos de mi esposa, que falleció en 1999 en un accidente de tránsito.
—¿Alguna persona cercana a usted fue víctima en la tragedia?
—Por suerte toda mi familia está bien y me pude contactar con ellos. También una empleada mía logró sobrevivir y pude hablar con ella: se encontraba muy cerca del epicentro del terremoto.
—¿Qué recuerda de la infancia de su sobrino?
—Era muy jovial, con nosotros siempre estuvo muy bien. Cuando nos visitaba lo llevábamos a la piscina todo el tiempo. Lo llevaba a ver fútbol, porque era fanático. Yo no lo soy pero le daba el gusto. Ibamos a ver al Colo-Colo.
—¿Se veían seguido?
—Cuando él era chico venía mucho a Chile. Prácticamente desde que nació llegaba a Punta Arenas, después más grande, venía a Santiago con el papá y mi hermana. El me invitó a su asunción y estuve ahí en Buenos Aires.
—¿Qué otro diálogo tuvo con otros miembros de la familia Kirchner?
—Conversé con Alicia Kirchner, la hermana mayor de Néstor. Básicamente ella me preguntó cómo estaba toda la familia. Con ella siempre tuve un contacto más cercano que con otros miembros de la familia. Supongo que la presidenta Cristina Kirchner sabe de mi situación por su suegra.
—¿Cómo ve la reconstrucción del país teniendo en cuenta que usted es ingeniero civil?
—Pienso que la gran mayoría de los edificios que se cayeron son producto de poca y mala inversión en las construcciones. El Ministerio de Obras Públicas no controló la calidad de estas viviendas y ahora lo estamos pagando todos.
—¿Por qué piensa que Néstor Kirchner no lo llamó, teniendo en cuenta que usted es el hermano de su madre?
—Creo que no pudo comunicarse. Seguramente lo intentó. Pero sé que hubieron muchos problemas con las líneas telefónicas en Chile. Era muy difícil tratar de comunicarse en mi país. |