“No saben lo que se perdieron”, escribió un fanático en la pared de un cementerio de Nápoles en los años en que Diego Maradona hizo vibrar a una ciudad y ganar a un equipo, el Napoli.
Así se vive el fútbol y la vida en el Sur de Italia. Y ahora, una fotografía de Ezequiel Lavezzi , el nuevo ídolo argentino, junto a un tatuador, es material de una investigación por un crimen mafioso.
El tatuador Vincenzo Russo, reveló el Comando de Carabineros de Castello di Cisterna, está implicado en el asesinato de su colega Gianluca Ciminiello, el hombre de la foto en el estacionamiento del club junto al Pocho.
La hipótesis que se teje apunta a la furia que le provocó a Russo esa imagen, ya que Ciminiello la utilizaba para promocionarse y chicanear a su colega en Facebook .
Russo, vinculado al clan de la mafia Amato-Pagano, planeó una vendetta. Mandó a atacar el negocio de Ciminiello, que resistió a fuerza de balazos y escapó. El cadáver de Ciminiello, también con lazos en la mafia, apareció días después acribillado.
El delantero rosarino, a la espera de la convocatoria de Maradona para participar en el Mundialde Sudáfrica, es un amante de los dibujos en su cuerpo. Muchos se los realizó en Nápoles, donde son furor. Y pasión de la Camorra. |