El rompehielos Irízar navegará nuevamente en noviembre de 2011. Así lo estiman los funcionarios del astillero Tandanor, donde es reparado el buque emblema de los intereses argentinos en la Antártida.
El 11 de abril de 2007 el navío se incendió por una falla en los generadores. Mar adentro, a 260 kilómetros de Puerto Madryn, 241 tripulantes y pasajeros fueron rescatados. No hubo víctimas. Pero el barco quedó inutilizado. En un momento se pensó más en dejarlo como chatarra que en revivirlo. Se buscaron alternativas hasta que la decisión del Ministerio de Defensa fue recuperar el buque de la Armada y modernizar sus sistemas. En noviembre del año pasado, finalmente, el Irízar ingresó en Tandanor, en el puerto de Buenos Aires.
Según comprobó LA NACION en una recorrida, hoy se trabaja sobre sus estructuras. El casco no fue afectado por las llamas, que doblaron las estructuras metálicas del interior. Esos hierros expandidos anormalmente pueden observarse durante las tareas de desmantelamiento. Dan una dimensión de lo ocurrido. Se cumplieron seis de las diez etapas previstas para quitar el material dañado. Al finalizar el proyecto habrán sido removidas 770 toneladas de hierro. El 30% más de lo que se estimó al comenzar la labor, informó el ingeniero Martín Canevaro, a cargo del proyecto. Hasta el momento, se avanzó en el 25 por ciento de los trabajos de ingeniería básica y de detalle; el 50 por ciento en las tareas de desguace, y el 40 por ciento en la compra de sistemas de propulsión y de generación eléctrica.
El presupuesto para la reparación del Irízar es de 326 millones de pesos. La primera propuesta de arreglo superaba los 500 millones de pesos. "El anteproyecto fue pedido a la empresa STX, ex Aker, por su experiencia en el rubro y tasó la recuperación y modernización del rompehielos en 97 millones de euros, con un plazo de 30 meses. El precio y la forma de pagos eran inaceptables, por lo que se decidió realizar aquí los trabajos", explicó Mario Fadel, presidente de Tandanor.
Otros cinco buques cargueros, con banderas de Chile, Brasil y Alemania, son reparados en ese astillero recuperado para formar un polo de industria naval con el vecino Almirante Storni. Son 540 operarios los que trabajan en Tandanor, con otros 700 que actúan como subcontratistas de acuerdo con el volumen de tareas demandadas. "El Irízar será nuestra graduación", dijo Fadel. |