Hasta hace menos de una década se lo conocía como el jugador 23, aunque desde 2002 se lo denomina como 24 a ése jugador que quedó al borde de cumplir el sueño máximo de cualquier futbolista: jugar un Mundial. Fueron 306 los convocados de Argentina en los 14 mundiales que jugó, desde Uruguay 1930 hasta Alemania 2006. Muchos menos, en cambio, son aquellos marginados de la lista sobre la hora. A un mes del arranque de Sudáfrica 2010, y justo en el día en que Maradona oficializará la lista preliminar de 30, vale recordar a los casi mundialistas desde el ‘78.
Días antes del inicio del único Mundial disputado en Argentina, César Luis Menotti dejó afuera de los 22 a tres de los 25 que estaban concentrados en José C. Paz: Víctor Bottaniz, Humberto Bravo y un tal Diego Armando Maradona, de 17 años, relegado por el por entonces “jugador del pueblo”, Norberto Alonso. “Nunca lo voy a perdonar a Menotti”, todavía recuerda el astro sobre aquella profunda decepción.
El excluido de España ‘82 también fue un peso pesado: Ricardo Bochini. El crack de Independiente nunca encajó del todo en el paladar de Menotti, aunque tuvo revancha en México ‘86, con Bilardo de DT, y “tirando paredes” con Maradona. En el ‘86 y en el ‘90 hubo un delantero excepcional que, tras destacarse en el ‘82, no convocó Bilardo: Ramón Díaz. En el ‘86, por decisión del DT, en el ‘90, se sospecha, por recomendación de Maradona, su “enemigo”.
Un inamovible para Alfio Basile rumbo a EE.UU 1994 era Darío Franco, pero sufrió una grave lesión un año antes y, aun recuperado, “Coco” no se animó a incluirlo entre los 22. En el ‘98 Daniel Passarella sorprendió a todos al convocar inesperadamente a Abel Balbo, cuando se especulaba que ése lugar lo iban a ocupar Christian Bassedas o, en su defecto, Hernán Díaz o Claudio Caniggia.
Los últimos dos mundiales también dejaron como “víctimas” a jugadores de relieve internacional. En el 2002, Marcelo Bielsa relegó a Javier Saviola al convocar al veterano Caniggia. En 2006 las salidas más resonantes fueron las de Germán Lux y Martín Demichelis, por quienes ingresaron, de última, Oscar Ustari y Leandro Cufré. Aún se recuerda la descarnada confesión de “Micho”: “No quiero jugar más, ni vivir”. Cuatro años después, ya referente de la Selección, podrá reivindicarse en Sudáfrica. |