Después del fuerte desafío de las entidades empresarias al Gobierno, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja afirmó hoy que el reclamo de "mayor seguridad jurídica" que los empresarios hicieron al Gobierno "no es una mirada conspirativa".
"No es una mirada conspirativa", dijo en declaraciones a radio El Mundo el también presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), quien señaló que "un modelo de crecimiento sostenido necesita estabilidad macroeconómica. Y la inflación no juega a favor de nadie".
"El empresariado tiene plena conciencia de su rol en la sociedad", remarcó Funes de Rioja, quien señaló que "hay un escenario de expectativa que se abre en el campo internacional que genera optimismo, pero también el desafío de cómo aprovechar esta oportunidad". A su criterio, "para aprovecharla, la inversión es fundamental y para ello la seguridad jurídica".
La UIA y la Asociación Empresaria Argentina (AEA) reclamaron ayer un escenario con seguridad jurídica, reglas de juego estables y pleno respeto por la actividad privada, para poder alcanzar un desarrollo sostenido.
Lo hicieron tras un encuentro desarrollado en la sede de la central fabril, donde ambas entidades emitieron un comunicado en el que destacaron que "hubo coincidencia completa en que un marco institucional republicano sólido, la seguridad jurídica, reglas de juegos estables y previsibles y el pleno respeto por la actividad privada, son condiciones indispensables para un desarrollo sostenido y continuado que incluya a todos los argentinos".
Ni queja ni crítica. En tato, el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Ratazzi, aseguró hoy que no hubo "reclamo, ni queja ni crítica" al Gobierno por parte del empresariado que ayer se manifestó por "un marco institucional sólido, seguridad jurídica y reglas de juego estables".
Ratazzi subrayó que "es obvio que los empresarios estén totalmente de acuerdo y a favor del mantenimiento de la actividad privada y el respeto por las instituciones y las leyes". Afirmó que tal pensamiento "no es nada opositor", y consideró que "al contrario, el Gobierno tendría que celebrarlo". Puntualizó a radio Diez que lo expresado ayer no fue "ni reclamo, ni queja ni crítica".
"No soy opositor ni estoy con el Gobierno", remarcó el ejecutivo, quien puso de relieve: "Yo nunca dejé de opinar. Otros no opinaban porque las cosas les iban muy bien, pero yo sigo opinando exactamente igual". Sostuvo que "el país tiene un potencial enorme", y señaló que sin embargo "puede haber discusiones, porque eso hace bien". |