| En un claro desafío a la comunidad internacional, Pyongyang insistió
hoy en que el lanzamiento un cohete de largo alcance que sobrevoló
Japón con el supuesto fin de poner en órbita un satélite de
comunicaciones fue exitoso gracias a tecnología desarrollada por el
régimen comunista, mientras crecen las condenas.
En medio de las críticas internacionales, Corea del Norte efectuó
ayer el lanzamiento de un proyectil que transportaba el satélite de
comunicaciones Kwangmyongsong-2, que entró en órbita, según el régimen
comunista, apenas 9 minutos y dos segundos después.
Pyongyang informó hoy de que el líder norcoreano, Kim Jong-il,
estuvo presente en el lanzamiento y manifestó su "gran satisfacción"
por el hecho de que el satélite alcanzara la órbita fijada. Kim, quien
apareció en una foto hecha pública hoy con el equipo del centro de
control, resaltó además que el lanzamiento está basado en la "propia
tecnología" desarrollada en el país comunista.
No obstante, el portavoz del ministerio de Defensa surcoreano, Won
Tae-jae, aseguró hoy que el cohete de Corea del Norte fracasó en su
intento y cayó al Océano Pacífico a una distancia de entre 2700 y 3100
kilómetros del punto de lanzamiento.
La clave, sin embargo, no es el hecho de que se haya colocado o no
en órbita el satélite, sino que con este lanzamiento se demostró que
Corea del Norte ha alcanzado un gran progreso en el desarrollo de sus
cohetes, cuyos logros pueden aplicarse a misiles de largo alcance con
uso militar.
A raíz de ello, Estados Unidos, Corea del Sur y Japón acusaron al
hermético régimen comunista de encubrir un ensayo para desarrollar un
misil con un alcance de unos 6700 kilómetros, capaz de llegar a las
costas de Alaska y Hawai, y calificaron el lanzamiento de
"provocación". El misil puede transportar ojivas nucleares.
Analistas locales apuntan que el interés del país comunista está en
exportar su tecnología armamentística como fuente de divisa extranjera,
además de los motivos políticos de presionar a Washington y consolidar
su política interna.
Ayer, tras una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la
ONU, los líderes no había consensuada las sanciones a Corea del Norte
por el lanzamiento.
En tanto, mientras la comunidad internacional debate una respuesta
al lanzamiento norcoreano, hoy se supo que Corea del Norte notificó la
fecha de su lanzamiento a Estados Unidos, China y Rusia, y no a Corea
del Sur y Japón, según fuentes de la Inteligencia surcoreana citadas
por Yonhap.
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