En medio de frases para un anecdotario, el mandatario dijo que “receta efectiva contra la malaria no existe ninguna, existen precauciones”. El primer consejo que dio es “no te metas en cuotas si después no vas a poder pagar. La gente debe tener prudencia y no dejarse arrastrar por la sociedad de consumo que nos agita con un poco de propaganda y nos hace comprar hasta el espíritu santo y lo que es, pero en cuotas”.
En cuanto a los gobiernos señaló que “no pueden tirar manteca al techo, pero tampoco se puede vivir temblándole a todo, hay que hacer pata ancha”. De todos modos apuntó que desde los países desarrollados “nos llenaron a versos de que hay que tener disciplina fiscal y una serie de recomendaciones que resulta no cumplieron ellos”.
Más allá de estas expresiones reconoció que “estamos en una coyuntura mundial que para esta región en alguna medida le viene favoreciendo, por lo menos en los precios de algunas cosas importantes que vendemos. En consecuencia, estamos mucho mejor que en otras crisis, donde tal vez la economía crecerá más despacio, algo que nos vendría bien porque hay tendencias inflacionarias dentro de nosotros. Por eso la palabra es prudencia pero no apretura, ni tirarnos de los pelos porque si nos empezamos a dar manija, al lobo lo traemos nosotros”.
Las relaciones con Argentina
Los altibajos que sufren cada tanto las relaciones entre Argentina y Uruguay no preocupó a Mujica y claramente lo graficó al sostener que “Uruguay con Mongolia no se va a pelear porque está muy lejos, se los garantizo. Es lógico que los líos son con los vecinos y eso le pasa a cualquiera porque hay muchos intereses, pero ojo los vecinos son importantes y a veces más que un familiar porque con los vecinos a veces jugamos nuestra suerte”.
En este contexto aseguró que “no vamos a cumplir el papel de alcahuetes, estamos definidos primeros a ser un país puente; los problemas internos de la Argentina lo resolverá el pueblo como pueda, nosotros no estamos ni para poner obstáculos ni para dar manija, pero la historia nos enseñó que cuando a la Argentina le va mal, a nosotros nos va peor”.
“Hoy nos toca vivir al lado de un futuro coloso como es Brasil, tal vez vamos a tratar de subirnos al estribo porque nuestro gran mercado está allí. Si logramos levantarle la vida, los derechos y darle posibilidades económicas a las masas de América Latina, tenemos posibilidades a patadas. Somos grandes productores de comida pero en nuestro continente no se come porque no hay plata. Tenemos que buscar que todos los países se desarrollen y ese será nuestro mercado el norte estratégico”.
Más contactos
Si bien hace poco la Argentina y Uruguay volvieron a poner en marcha la unión del ferrocarril entre ambos países, Mujica destacó la importancia de sumar más contactos, entre ellos el puente Monte Caseros (Corrientes) con la ciudad de Bella Unión. Además, resaltó que “tenemos que hacer navegable el río Uruguay, es una arteria más que se suma a recuperar la vieja navegación de cabotaje; además a Brasil también le vendría bien otra boca de salida. Tenemos que profundizar los pasos porque cuantos más puntos de contacto podamos tener mejores y más oportunidades”.
Por último indicó que “la mejora en infraestructura de transporte de comunicaciones tiene que apuntar a ayudar a resolver los graves problemas de equidad que tenemos en nuestras sociedades y eso genera más oportunidad. Los pueblos tienden a intercomunicarse cada vez más y tenemos que apuntalar eso con infraestructura”.
La Unasur
Al referirse al rol de la Unasur en la vida de los países de América del sur, sin tapujos manifestó que “la necesidad tiene cara de hereje y la respuesta política que se pudo dar se llama Unasur. Por primera vez fue un instrumento político que respondió cuando lo precisábamos y no necesitamos ningún patroncito del norte para que nos juntáramos. Nos juntamos y empezamos a incidir en tratar de dar una mano para frenar un golpe de estado y fue notable porque allí estábamos gente de diversos pelos y sin embargo teníamos una formidable coincidencia porque a golpes hemos aprendido el valor que tiene la democracia”.
“La democracia también tiene patologías y enfermedades, pero aún así nos demostró que por lo menos tiene las puertas de la esperanza abierta y que los pueblos pueden ir luchando y subiendo de escalón en escalón. Este es un valor que lo tenemos que conservar y multiplicar pero nunca estar conforme con lo que tenemos. Vale la pena respetarse, negociar y vale la pena entender que entre compatriotas puede haber adversarios pero no enemigos”.
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