El ministro Eduardo Aguilar, candidato a primer diputado provincial por el Frente Chaco Merece Más, despejó todas las dudas sobre el rol que asumirá a partir del 10 de diciembre. Hasta acá, había dicho que su continuidad en la función pública dependía de las decisiones que tomara el gobernador Jorge Capitanich conforme a los intereses y necesidades de la gestión de gobierno y, en ese sentido, no descartaba ser ratificado al frente del Ministerio de Economía. Sin embargo, en una entrevista con Primera Línea confirmó que la decisión de asumir su rol de diputado ya está tomada, en consonancia con el Gobernador.
De esta manera, despejó las dudas que existían al respecto, pero también diluyó las expectativas de quienes le siguen en lista legislativa del oficialismo y que especulaban con la posibilidad de avanzar un lugar, al considerar que la de Aguilar podría resultar una candidatura testimonial, repitiendo el antecedente del intendente de Villa Ángela, Domingo Peppo en las elecciones pasadas.
Con la decisión de asumir, se alista para ocupar a partir del 10 de diciembre la presidencia de la Cámara de Diputados de la Provincia, aunque reconoció que para eso aún resta que el oficialismo alcance la mayoría legislativa que le exima de la necesidad de recurrir a negociaciones políticas con otros sectores. Hoy, computadas las deserciones que sufriera después de las elecciones de 2009 y la incorporación definitiva del exradical Juan José Bergia, el oficialismo cuenta con el respaldo de quince de los 32 legisladores.
El ministro subrayó que Capitanich hace especial hincapié en la necesidad de mejorar la calidad institucional del Estado, y que resta trasladar esa propuesta a los Poderes Legislativo y Judicial. En esa empresa, ve la necesidad de transparentar no sólo todos los aspectos de la administración legislativa, sino también crear un espacio de franco contacto con los ciudadanos, que les permita a éstos llegar a sus representantes y ejercer un control de su desempeño.
Oportunidad histórica en Resistencia
Eduardo Aguilar pretendía competir por la intendencia de Resistencia, enfrentando para eso a Gustavo Martínez en las elecciones internas del PJ. Pero, finalmente, a instancias del Gobernador, resignó sus planes para conformar una lista única encabezada por Martínez. “Estaba convencido de tener una propuesta distinta y de la necesidad de definir las candidaturas en las internas, pero se decidió que fuera de otra manera”, dijo, y aseguró que sus aspiraciones de intendente ya son una instancia superada.
Analizando las chancees del oficialismo en las elecciones municipales del 9 de octubre, subrayó que el Partido Justicialista está ante una oportunidad histórica de recuperar la intendencia de Resistencia, aunque admitió que el cometido no es sencillo, debido al innegable respaldo social y la instalación con que cuenta la intendenta Aída Ayala en el tramo final de su segundo mandato. En el mismo sentido, cree que desde el punto de vista electoral hubiera sido favorable un acuerdo con el resto de los partidos del Frente Chaco Merece Más que finalmente decidieron presentar candidatos propios en Resistencia.
El Estado industrializador
El ministro Eduardo Aguilar subrayó la apertura de la provincia a inversiones industriales y productivas propiciada por el gobierno de Capitanich, y reconoció que no es fácil atraer inversiones después de tanto tiempo de gestiones resignados a un status muy alejado de lo que se ha conseguido en los últimos años. “No es fácil revertir un discurso sufrido, que anteponía la queja de que vivíamos en una provincia postergada”, dijo.
Aguilar adelantó que el Gobierno está abocado a consolidar su propuesta de industrialización de soja, que con la dedicación de más de 700 mil hectáreas y un resultado de dos millones de toneladas, se ha convertido en el principal cultivo de la provincia. El proyecto consiste en una inversión neta del Estado en plantas de tratamiento de oleaginosas que irán paulatinamente incorporando procesos de industrialización para sumar valor agregado a la producción primaria y generar empleo. No descarta que el paquete accionario pueda abrirse luego a capitales privados, pero por el momento el plan es que se trate de una industria estatal.
En el mismo sentido, el ministro lamentó el freno que la Legislatura le puso a la instalación de la granja de producción avícola Tres Arroyos en Presidencia Roque Sáenz Peña. Para él, ni el mecanismo de asignación de la tierra ni el otorgamiento de créditos a esta compañía motivan el conflicto, y asegura que la verdadera razón es un interés político que cree que se disipará después de las elecciones. “Creo que se trata de evitar que esta inversión sea capitalizada como un mérito del Gobernador. De todos modos, si no hay avances después de las elecciones, el proyecto será aprobado con la nueva conformación de la Legislatura”, concluyó.
|