Alrededor de 13 empleados que ingresaran a la planta permanente del municipio de la ciudad de La Verde, 10 días antes que asumiera la gestión de Héctor Grabre, se manifestaron esta mañana con el encadenamiento de varios de ellos “Cansados de esperar soluciones concretas, más allá de las distintas respuestas obtenidas durante este tiempo, los trabajadores tomamos esta decisión, solicitando al gobierno provincial la intervención del municipio”.
Causa judicializada
El último antecedente judicial fue brindado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, quien rechazó a favor de los trabajadores un planteo de queja realizado por el municipio. Antes, a través de medidas cautelares, la justicia ordenó al intendente la inmediata restitución en el cargo de todos los empleados y el pago de sus haberes.
Sin embargo, desde el municipio, argumentan que la causa sigue su trámite, con apelaciones de por medio, por lo que el último fallo resulta provisorio. Es que entienden que tal regularización laboral efectuada a finales de 2007 fue desordenada y sin presupuesto previsto.
Mientras, unas 20 familias aguardan una respuesta favorable, ya que en todo este tiempo carecieron de una fuente de ingresos para solventar sus gastos económicos diarios y hasta muchos de ellos tuvieron que dejar de mandar a sus hijos a la escuela. Esta situación, incluso les impide conseguir otro trabajo “en blanco”, porque continúan figurando como empleados de planta del municipio, más allá de la manera irregular con la que hayan obtenido esta condición en los últimos días de gobierno de José Alegre.
Antecedentes
Desde fines de 2007, la situación no encuentra un rumbo definitivo, ya que unos 10 días antes que asumiera Grabre al frente de la intendencia, 20 trabajadores pasaran a la planta permanente del municipio. Pero esa decisión del entonces intendente José Santos Alegre fue dejada sin efecto apenas asumió el actual gobierno municipal.
La semana pasada, el grupo había cortado parcialmente la ruta nacional 16, en el acceso a la localidad. En esa oportunidad, los cesanteados habían depuesto esta actitud, mientras en Casa de Gobierno se reunían dirigentes gremiales con el intendente municipal y funcionarios del gobierno provincial.
La última medida de fuerza fue la instalación de los trabajadores “en forma pacífica en la sala de sesiones del Concejo municipal, esperando que se cumpla con la sentencia judicial firme. Intentamos hablar con el intendente y lo único que recibimos de su parte fueron insultos”, aseguró a NORTE, Ramona Gómez. A su lado, participaban de esta nueva medida de fuerza Carlos Canal, Cirilo Blanco, Hernán Cáceres, Víctor Caballero, José Cáceres, Oscar Alegre, Julio Galarza y Alejo Sosa
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