Colorido y fiesta
Con este triunfo la UCR se tiño de anaranjado con los seguidores de Ayala que colmaron las instalaciones partidarias, donde una eufórica y emocionada intendenta -con dificultades- pudo dar breves mensajes ante militantes enardecidos que se acordaron de su principal rival en las elecciones.
La felicidad de los militantes desbordó cualquier intento de organización y la jefa comunal no pudo hacer ningún análisis de estos comicios, solamente agradecer y sostener que “el radicalismo sigue vigente”.
En un primer momento agradeció a los partidarios que la respaldaron al igual que los movimientos sociales, trabajadores municipales y los vecinos, señalando simplemente que “a todos los abrazo con todo mi corazón”. Los aplausos y cánticos evitaban que pudiera continuar pero de todos modos logró hacer escuchar que reafirmaba su compromiso de continuar trabajando en la misma línea, e insistir en que estaba muy emocionada.
“Esto se lo dedicó a todo el pueblo; esto es el radicalismo que sigue vigente con todos y cada uno de los dirigentes. La gente votó esta gestión y la UCR sigue viva”.
Ayala era consciente de que en las elecciones provinciales la sociedad resistenciana le dio la espalda al radicalismo por eso señaló que su triunfo se debe a que “la gente plebiscita gestiones y esto lo que pasó. Esperaba el acompañamiento de la gente porque he dejado jirones de mi vida y hoy la ciudad me recompensa”.
Luego de estas pocas palabras ya se hizo imposible que continúe dando algún mensaje y los festejos eran mucho más importantes. Entre una multitud que la apretujaba y tironeaba, Ayala fue conducida hasta una camioneta y así emprender la caravana de la victoria, la que recorrió algunas calles céntricas y se apostó en la plaza 25 de Mayo.
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