La
decisión de Arturo apunta a dar respuestas en un rubro que ya había
sido atendido por su gestión, con carácter preventivo, en 2007, cuando
las autoridades provinciales iniciaron negociaciones con el ministro de
Justicia, Aníbal Fernández, para que el Gobierno Nacional financiara
por lo menos en parte la construcción de una nueva cárcel en cercanías
de la capital correntina.
La
subsecretaria de Obras Públicas, María Elena Villarroel, participó de
tales conversaciones y recordó: “Todo quedó finiquitado en 2008 y hasta
llegaron a Corrientes autoridades nacionales para formular el anuncio
conjunto con el ministro de Gobierno, Walter Insaurralde; el nuevo
instituto carcelario se construiría en San Cayetano sobre un terreno
provincial y la gestión de Cristina Fernández Kirchner financiaría el
100 por ciento de la llamada cárcel federal”.
Sin
embargo, pasaron los meses, la relación de la Nación con la provincia
se enfrió a partir del conflicto con el campo y las previsiones que
había diseñado la administración de Arturo Colombi quedaron entrampadas
en la política de restricciones económicas a los distritos no alineados
con el kirchnerismo.
En
medio de esa realidad que hasta motivó recientes reclamos a la Corte
Suprema por parte de Corrientes (y otras provincias) en reclamo de
fondos adeudados por la Nación, se oyeron críticas provenientes del
Superior Tribunal de Justicia, algunos de cuyos miembros recorrieron
sedes penales para verificar “lo que el Gobierno provincial ya había
diagnosticado hace mucho tiempo: hacinamiento, deterioro de las
condiciones edilicias y falencias propias de la falta de inversiones
durante años”, explicó Villarroel a la Dirección de Información Pública.
Para
la funcionaria, lo que “no se dijo al difundir esas críticas a nuestra
gestión fue que nosotros vimos este problema hace tres años e
instrumentamos las medidas dispuestas por el gobernador para resolverlo
con carácter preventivo hasta llegar a la solución definitiva en
teoría: la construcción de un nuevo complejo en San Cayetano que por
inacción nacional quedó en veremos”.
Ahora,
frente a la indiferencia de la Nación y en un año donde la campaña
proselitista hace que los fondos nacionales se vuelquen a favor de los
candidatos K en vez de a las instituciones, el gobernador Arturo
Colombi dispuso que se realicen obras de emergencia para dar respuesta
al menos parcialmente y en forma gradual a la población carcelaria de
la provincia.
Así,
en breve tiempo y con recursos genuinos, el Ministerio de Obras y
Servicios Públicos encarará junto con el Ministerio de Gobierno una
obra de recuperación y readaptación de áreas ociosas de la Unidad Penal
N 1 para dotar de mayor comodidad a los internos (alrededor de 500 en
la actualidad), entre otras inversiones que no tienen un costo elevado
pero resuelven problemas puntuales que pasan generalmente por la
capacidad de alojamiento de procesados o condenados.
LAS OBRAS EN MARCHA
La
subsecretaria Villarroel sostuvo a la Dirección de Información Pública
que la labor encomendada por el Gobernador consta de varios eslabones
que comenzarán por la entrega, en el corto plazo, de 10 unidades
habitacionales construidas por la provincia en el predio de la granja
Yatay, en las que serán alojados internos con buena conducta.
Pero
el otro paso de este esquema de emergencia diseñado por el propio
Arturo, que una vez más aplicó sus conocimientos en materia de
ingeniería civil, es la refuncionalización de distintos sectores de la
antigua Unidad 1, que mejorará de esa forma su capacidad para el
alojamiento de personas con problemas penales.
En
concreto, según explicó Villarroel, todas las obras que tiene que hacer
la provincia para resolver medianamente las urgencias del sistema
carcelario de la provincia son consideradas en este punto de la
realidad correntina como “de emergencia”.
El
rótulo “de emergencia” implica que “tienen prioridad y además sirven
para atacar lo coyuntural, como por ejemplo mejoras edilicias de
urgencia que se requieran para preservar la integridad física y
psicológica, dentro de lo posible”.
Entonces,
“lo que se va a hacer es una intervención de coyuntura en función de
los informes que proporcionaron el ministro de Gobierno y el director
del servicio penitenciario provincial”, señaló la funcionaria.
Especificó
en tal sentido que “se recuperara una nave que está actualmente en
desuso en la Unidad 1 para convertirla en área de comedor, visitas de
familiares en horarios permitidos y desarrollar lo que sería la
actividad social que hoy se desarrolla en las galerías”.
“A
esto le sumamos las 10 viviendas en la granja Yatay, ya terminadas,
para permitir que los presos de buena conducta vivan en un clima de
semilibertad, desollando labores en una huerta y en otras tareas
manuales. Además, en simultáneo, hemos finalizado la construcción de
cuatro torres de vigilancia y contrafuertes de sostén de los muros
exteriores de la Unidad 1, además de un sector que en su momento iba a
ser para oficinas y que ahora se lo adaptará para alojar a internos”.
El
plan de acción encargado por el gobernador incluye otras realizaciones
de bajo y mediano presupuesto pero que “sirven para atacar las
situaciones más urgentes como las del hacinamiento y la falta de
espacios para el desarrollo y el aprendizaje de oficios por parte de
los presos, con la finalidad central de cumplir con la misión de
reinserción social que debe tener una penitenciaría”, concluyó
Villarroel.
EUROSOCIAL SIGUE
En
tanto, el fiscal de Estado de la provincia, Fernando Carbajal, recibió
"pleno respaldo del gobernador Arturo Colombi para aprovechar todos los
beneficios que se presentan desde el programa Eurosocial para el
tratamiento de menores con problemas penales", señaló el funcionario.
Carbajal
explicó que en esa materia "si bien la crisis internacional frenó los
subsidios que estaban en marcha, podríamos pensar en el impulso a
mediano plazo de un instituto específico para menores pero lo más
importante es que Eurosocial, con sede en Francia, nos financiaría,
como ya se comprometieron sus responsables, todo lo que se capacitación
de recursos humanos para atender la problemática de la delincuencia
juvenil, tan debatida por estos tiempos en nuestro país". |