Las primeras delegaciones habían comenzado a ingresar ayer pero el grueso de los peregrinos llegó a Itatí alrededor de las 4 de esta madrugada, tras recorrer los 68 kilómetros que separan a esta localidad de la capital correntina, desde donde había partido desde la mañana del sábado último.
Con las calles colmadas de fieles, la misa central comenzó pasadas las 9 bajo el oficio del obispo de Presidencia Roque Sáenz Peña, monseñor Hugo Bárbaro, quien agradeció la presencia de las diez diócesis de la región nordeste que desde hace 30 años toman parte de la celebración eucarística.
A su turno, los jóvenes leyeron un manifiesto dirigido a la Virgen María en el que señalaron: “En estos 30 años transcurridos queremos mirar hacia atrás para agradecerte lo que tenemos y corregir errores, pero también mirar hacia adelante para seguir creciendo en valores morales y cristianos”. En el escrito, expresaron su preocupación por el “progresivo distanciamiento de las clases sociales”, así como “el dolor que nos produce la falta de oportunidades que nos deja fuera del sistema, como excluidos sociales y las actitudes inmersas en egoísmos e intereses personales”. Además, los jóvenes de las diócesis del NEA se expresaron preocupados por su “falta de preparación para discernir e incidir en cuestiones políticas, cayendo muchas veces en vender nuestros derechos y la falta de compromiso de jóvenes frente a las distintas realidades sociales". |