Hay un clima de confusión y espanto en Corrientes. Por un lado, se cuestiona la decisión del gobernador Arturo Colombi de ir a balotaje por decreto el 4 de octubre . Para el vicegobernador Rubén Pruyas el escrutinio definitivo no está firme y eso podría demorar la asamblea legislativa que debe certificar el resultado. En medio asoman versiones que alimentan la incertidumbre.
Por otro lado, la pelea por la segunda vuelta es a todo o nada. En la víspera de la segunda vuelta, el actual gobernador tienta a los empleados estatales correntinos. Dos días antes del sufragio comenzarán a cobrar –a través de una "planilla complementaria"- la "suma fija por única vez" de $300.
Arturo también anunció el pase a planta permanente de todos los que estaban contratados hasta el 31 de diciembre de 2008. Los sindicalistas del sector estatal, con quienes el gobernador se reunió antes de hacer los anuncios, estimaron que la medida beneficiará a 5.500 personas.
El 13 de setiembre, en la primera vuelta electoral, el gobernador aliado de Julio Cobos quedó segundo con el 31,67 por ciento. El que ganó su primo Ricardo Colombi, ex gobernador hasta 2005 y apoyado por la UCR, con el 36,31 por ciento.
Con las oportunas medidas, a diez de las elecciones, Arturo aseguró que se busca "fortalecer los recursos humanos del Estado y mejorar sus condiciones laborales al máximo posible".
Además, anunció que si la Legislatura aprueba el PAF 2009 (Programa de Asistencia Financiera), la mitad de los recursos obtenidos mediante esa refinanciación se destinará a sueldos, con lo que se volcaría a ese rubro un ocho por ciento más de los fondos que actualmente se utilizan anualmente para cumplir con las obligaciones salariales del agente estatal.
Todas las medidas anunciadas incluyen a los jubilados y pensionados. |