Un reconocido investigador y docente misionero descartó de plano que el sismo que se produjera en Ituzaingó el mes pasado haya sido provocado por la represa Yacyretá, tal como fue manejado en varios análisis que buscan respuestas a por qué se produjo el fenómeno telúrico en una zona no sísmica. Sustentado en un conocimiento profesional y profundo en cuestiones ambientales y energéticas, Carlos Andrés Ortiz elaboró un informe en el cual fundamenta que la represa no incidió en nada para que se produzca el sismo y desterró las hipótesis que se habían proferido en ese marco.
De acuerdo con un informe del Instituto Nacional de Previsión Sísmica (Inpres) el 10 de noviembre registró en su Red Sismológica Nacional un sismo ocurrido a las 14 horas 40 minutos 52 segundos. El epicentro se ubicó a 20 km al norte de la localidad de Ituzaingó, provincia de Corrientes; la intensidad en la escala Mercalli Modificada alcanzó el grado III (tres) y la magnitud del evento fue 3.5 grados en la escala de Richter. “Al momento de emitir este parte no se han reportado daños ni víctimas como consecuencia del evento”, especifica el reporte enviado a La República.
En su extenso informe, Ortiz destacó las actitudes “positivas y serviciales, así como la buena predisposición demostradas por el director del Inpres, ingeniero Alejandro Giuliani, así como por el especialista licenciado Mario Araujo”. “Es ilógico y aventurado, por no decir de manifiesta animadversión y clara mala fe, imputar el temblor al embalse de Yacyretá. Si así fuese, las grandes crecientes (como la de 1983 y anteriores) también hubiesen ocasionado temblores. Y con mucha más razón, el embalse de Itaipú –muchísimo mayor– debería haber causado una hecatombe”, aseveró en uno de sus conceptos.
El Inpres tiene registrados sismos en el NEA y la Mesopotamia, en los años 1888, 1929, 1948, 1968 y1970, precediendo al reciente; y todos de baja intensidad. El NEA y la Mesopotamia (nótese que son dos conceptos geográficos parcialmente superpuestos, pero no totalmente coincidentes), están dentro del área de menor riesgo sísmico de Argentina; lo cual “no indica riesgo cero”. “Es de muy baja –prácticamente irrelevante probabilidad la ocurrencia de un sismo significativo, que pudiera poner en riesgo vidas y propiedades, en el NEA y Mesopotamia–. Los temblores han sucedido por causas naturales”, aseveró Ortiz.
“No existen en el mundo áreas sismológicas de riesgo cero; contrariamente al concepto de”zonas no sísmicas” o “zonas de riesgo cero”, que supone el común de la gente, y que incluso algunos docentes de Geografía llegan a enseñar, al referirse a Misiones, al Macizo de Brasilia, a todo el NEA y a la Mesopotamia Argentina”, manifiesta Ortiz en su informe publicado en Misiones On Line.
“Como dato adicional, es de norma y cumplido rigurosamente, que toda presa que se construye en Argentina –al igual que en el mundo– cumple condiciones antisísmicas, así no se encuentre en áreas de riesgo peligroso, o áreas de baja ocurrencia sísmica”, reflexionó Ortiz.
|