inutos después de las 16, el informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) aseguraba que en la capital correntina la sensación térmica era de 49,8 grados, y la temperatura 39, con ello, el domingo se volvió en otro de los tantos días de calor excesivo en la zona, y con un sol que incineraba la ciudad. Ante ello, especialistas médicos, reiteraron una serie de consejos que servirán a la población para prevenirse de enfermedades que tengan como factor principal los fuertes rayos solares. Las recomendaciones van desde el consumo excesivo de líquidos para hidratarse hasta el uso de cremas bronceadoras.
Si bien los pronósticos hablan de precipitaciones para las próximas jornadas en la capital correntina y toda la zona metropolitana, lo concreto es que los mismos vaticinios hablan de temperaturas superiores a los 32 grados y térmicas de 40 para arriba. Ayer, no sólo Corrientes fue un infierno, sino que el calor hizo mella en todos los puntos cardinales de la provincia.
Según el SMN, en la costa del Paraná, en las localidades de Goya, Empedrado, Paso de la Patria e Ituzaingó, la térmica superó con creces los 40 grados. La situación se repitió en otros puntos cardinales, a lo largo y ancho de la tierra del taragüí. En ese sentido, Curuzú Cuatiá, Paso de los Libres y Monte Caseros tuvieron temperaturas promedio de 34 grados y la sensación térmica rondó en 40 grados en las tres ciudades.
Las claves de una
correcta hidratación
La deshidratación, el llamado golpe de calor, y las quemaduras en la piel, son las principales consecuencias de la exposición prolongada al sol, ante estas altas temperaturas que se han registrado en el área metropolitana correntina.
Los niños y las personas adultas mayores son los sectores de la población más propensos a padecer estragos por el calor. Por ello, La República, da a conocer algunas recomendaciones emitidas por especialistas.
Los médicos dicen que el caso de la deshidratación es muy común entre la población de la tercera edad y los niños.
Ante ello, se recomienda a los padres y adultos a bregar por la hidratación de los pequeños. Por eso es que se debe estar pendiente de los niños, y ancianos para evitar estos padecimientos, pues en muchas ocasiones, ellos no son capaces de expresar correctamente sus necesidades.
Pasa muchas veces que los niños, sobre todo los bebés, no pueden decir si tienen sed o calor, por lo que es obligación directa de los padres de familia hidratarlos sin necesidad de que ellos se los pidan, puede ser después de cada comida, aproximadamente, cada tres o cuatro horas, lo mismo pasa con los adultos mayores, indicaron especialistas consultados del Ministerio de Salud Pública. |