María del Carmen Troncoso, una madre soltera de 22 años, oriunda de Empedrado, relató ayer su dramática vivencia. En un repaso conmovedor dijo “aún no puedo despertar de esta pesadilla. Me cuesta superarla”.
María del Carmen fue llevada al hospital de Empedrado en la madrugada del sábado 6 de febrero por un agudo dolor de estómago y al parecer le colocaron mal la aguja del suero, lo que motivó que los médicos terminaran amputándole parte del brazo derecho.
Un médico, que vivía en esa localidad y actualmente reside en el Líbano, se interiorizó por el caso y pidió precisiones ante la posibilidad de conseguir una prótesis.
Una angustia que no termina
María del Carmen narró, con tristeza y angustia, el momento que vive luego de la mutilación de parte de su brazo derecho.
“Por la mala colocación del suero, me amputaron el brazo. Aún no despierto de la pesadilla”, comentó la muchacha, que por momentos la pausa de su relato, ponía un tono más conmovedor a sus expresiones.
Madre de un nene de 4 años, se ganaba el sustento trabajando como empleada doméstica.
“Sólo me iban a amputar la mano. Cuando me desperté me encontré con esta realidad. No lo acepto. Es una pesadilla”, expresó.
Pidió la remoción de la enfermera y la médica de guardia del hospital de Empedrado, como si esa decisión paliaría de alguna manera su angustia y dolor.
La joven tiene 7 hermanos. Su padre se dedica a la pesca en el río Paraná.
Su madre, María Antonia, al evaluar la situación de su hija, sentenció que “lo que ocurrió con mi hija es el resultado de la diferencia que impera en el país entre ricos y pobres”.
Recordó la mamá que “María del Carmen fue llevada al hospital Jaime Dávila de Empedrado, el sábado 6 de febrero en horas de la madrugada, alrededor de las 4. Esa noche cenó sopa y una comida con salsa. La médica de guardia que la atendió ordenó el suministro de un calmante, medicamento que fue colocado en el suero. La chica quedó internada en observación. El drama comenzó al día siguiente, cuando la guardia entrante advirtió el problema en el brazo. La paciente ya había comentado esa noche que empezó a sentir fuerte dolor en el miembro, pero no tuvo respuesta.
La madre también planteó la situación a la médica al manifestar que si bien superó el dolor abdominal, el problema se trasladó al brazo derecho.
Se decidió el traslado de la paciente al Instituto de Cardiología de Corrientes. Su cuadro fue empeorando. La sometieron a dos intervenciones quirúrgicas para revertir la situación.
“No me dieron explicaciones de lo que estaba pasando. Dijeron que me colocaron mal el suero, que pusieron sobre una arteria”, contó la damnificada.
Finalmente la joven fue derivada al Hospital Escuela “General San Martín”, donde un equipo médico decidió la amputación del brazo. La paciente contó que en el Cardiológico le habían dicho que le cortarían la mano. La intervención fue programada para el jueves 11.
"Cuando me desperté de la cirugía y miré mi brazo fue un momento muy duro para mí”, dijo María del Carmen, sin poder contener el llanto.
En otro tramo de la entrevista, expresó con indignación que “no entiendo porqué esa doctora y la enfermera continúan trabajando en el hospital de Empedrado. Pareciera que nada grave ocurrió. Eso lastima más que la amputación. Uno siente mucha impotencia y se siente desamparada”.
El ministro de Salud, Julián Dindart, comunicó que se elevaron los sumarios correspondientes y mantuvo una reunión con la directora del hospital, doctora Carolina Levatt |