El Presupuesto nacional pone metas más allá de las situaciones de financiamiento; y la Provincia no tiene por qué estar alejada de esta decisión. El Presupuesto es el que necesitamos, con austeridad, responsabilidad, vamos a buscar de qué manera financiamos esta estructura de gastos que es el compromiso que nos queda por adelante”, señaló.
“A la Legislatura enviamos una herramienta presupuestaria que nos permite analizar las distintas alternativas para financiar el gasto, sin resignar un centímetro a las necesidades de la Provincia”, señaló. “Según lo que estamos reflejando en la norma, vamos a decir con precisión: El total del Presupuesto es por 4827 millones de pesos. Involucra a la administración central. Es el consolidado. Me parece que no es oportuno hacer demasiadas precisiones, prefiero hablar de conceptos generales”, dijo el ministro
Emisión de títulos
Vaz Torres explicó que las herramientas financieras son alternativas al uso de las monedas. “Tenemos un recurso que es la moneda que es principal que viene a través de la coparticipación, que son de lo producido de los impuestos tanto nacionales como provinciales. Cuando esa cantidad de recursos no alcanzan para atender el gasto y los vencimientos de deuda, lógicamente se buscan medidas alternativas”, agregó.
“Esas medidas van desde alguna herramienta para diferir la amortización de la deuda heredada con la deuda flotante que viene creciendo secuencialmente”. “Nos preocupa mucho porque en los últimos 4 años creció en forma mucho más marcada”. “Nos estamos endeudando a corto plazo, y esto hay que interrumpir. Por lo que hemos tomado una decisión de tomar dos caminos de financiamiento”:
“La posibilidad de utilizar un recurso establecido en la ley de financiación de la Provincia que es la utilización de letras del tesoro”. “Esto no es una cuasimoneda, no es un sustituto de la moneda, sino un mecanismo financiero que tiene una tasa de interés con vencimiento y se solicita una garantía a la Legislatura local para que se pueda utilizar esta herramienta”. “Es como cuándo a alguien que le hace falta recursos utiliza un mecanismo crediticio en el banco, para pagar en mejores condiciones una deuda de corto plazo”.
Y el segundo es “la utilización de un mecanismo de consolidación, que nos permitirá seguir con el uso del crédito a largo plazo para aquellas cuestiones con sentencia firme por parte de la Justicia sobre antiguos reclamos como las llamas deuda contingente que todos los años son una sorpresa”, acotó. |