A libro cerrado, y mencionando sólo el código de expediente, los concejales aprobaron ayer una actualización de sus dietas: el haber promedio pasa de aproximadamente $ 6.300 a casi $ 9.000, aunque las cifras varían de acuerdo con la antigüedad y otros conceptos remunerativos como el título universitario.
La maniobra sorprendió, aunque se pudo sospechar que algo extraño pasaba cuando los ediles se reunieron en el recinto antes de la labor parlamentaria, y pidieron al secretario y a otros trabajadores que habitualmente se encuentran en el recinto durante esa actividad que se retiraran. Posteriormente volvieron a llamarlos cuando realizaron la labor.
El expediente fue incorporado sobre tablas, y votado por unanimidad, y hubiera pasado desapercibido si no fuera por un detalle: cuando el expediente se incorporó, no se leyó la carátula, como se hace habitualmente, sino que sólo se dio el código de expediente. Probablemente si no hubiera sido por ello y por el hecho de que quien lo presentó aclaró “que ya es de conocimiento de los señores concejales”, el proyecto de resolución hubiera sido aprobado sin pena, ni gloria, ni revuelo.
Terminada la sesión, que no duró más de 15 minutos, los periodistas corrieron a los ediles para consultarles por el contenido del expediente. “Pregúntenle a los autores”, respondieron en primer lugar los integrantes de Correntinos por el Cambio, Víctor Barboza después, y Gabriel Romero por último. Todos y cada uno de ellos se llamaron al silencio, y ante las preguntas respondieron cosas como “no recuerdo, tendría que revisar mis papeles que quedaron en la oficina”, como hizo Jaime Gálvez, o “la verdad es que desconozco el contenido”, como señaló Romero, quien ante la sorpresa que provocó con su respuesta, por haber votado un expediente cuyo contenido desconocía, se encogió de hombros y agregó: “Pasa que no te puedo decir nada”.
Fue imposible conseguir el expediente. Finalmente, consultando distintas fuentes, La República pudo confirmar que se trató de un aumento de dietas, que lleva la mínima a cerca de 9.000 pesos. Este medio también pudo saber que la carátula del expediente no habla de aumento de sueldos, sino que señala códigos y que ni siquiera se especifica que fueran salariales, y que el pedido fue firmado por la totalidad de los concejales, a excepción de la presidencia y de Cantalicia Encinas, quien se encuentra de licencia médica. |