Una pediatra fue víctima ayer de un intento de homicidio por parte de su ex marido, quien la atacó salvajemente en el Hospital de Niños de la ciudad de Corrientes y con el uso de una trincheta le desfiguró el rostro.
Como consecuencia de la agresión, Susana Andrea Alcaráz, de 31 años, fue internada en el área de terapia intensiva del hospital Vidal. La mujer tiene cuatro cortes, tres de ellos en la cara y el restante en el cuello, además de múltiples golpes.
Alcaráz se hallaba trabajando en el área de médicos residentes cuando le avisaron que la buscaba Pablo Germán Vandecabeye, con quien están separados desde hace un tiempo.
La médica, autorizada por un superior, alrededor de las 9 salió hacia la parte de estacionamiento del área de emergencias, sin sospechar que sería objeto de una sangrienta agresión.
De acuerdo a la investigación iniciada por la Policía, el hombre empuñó un destornillador de tamaño grande y primero trató de clavárselo en el cuello.
Sin embargo, la mujer esquivó el puntazo y sujetó del brazo a Vandecabeye, pero éste, con la otra mano, la hirió una y otra vez con la trincheta.
Los gritos de la víctima alertaron a una mujer policía y a varios testigos que acudieron en su ayuda y evitaron que siguiera sufriendo más lesiones.
De acuerdo a la información obtenida por "época", la pediatra no mantiene una buena relación con su ex marido, con el que se casó hace diez años y desde hace algunos meses inició los trámites para el divorcio.
La mujer lo denunció en al menos tres ocasiones por amenazas de muerte y también porque el hombre, un visitador médico, le habría dicho que se llevaría al hijo de ambos, de tan sólo 5 años.
Vandecabeye fue detenido en el hospital, adonde llegó un rato antes en su automóvil Renault Clío.
Actualmente se encuentra alojado en la comisaría Tercera.
La causa se habría iniciado por "supuesta tentativa de homicidio" e intervienen la Fiscalía y el Juzgado de Instrucción 2.
Enamorado
Cuando lo redujeron y lo llevaban hacia la comisaría, el hombre habría dicho ante los policías que su conducta se debe a que siente celos y sigue "enamorado" de Alcaráz, a quien no soportaría ver relacionada con otra persona.
Los primeros exámenes de los peritos médicos de la Policía habrían establecido que Vandecabeye estaba lúcido al momento de cometer el delito. No habría estado alcoholizado y tampoco bajo el efecto de alguna droga.
Estos detalles son tenidos muy en cuenta por los investigadores porque acrecienta la teoría de que el ataque fue a todas luces "premeditado".
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