Acceder a la Secretaría General va a cambiar mi vida, pero no mi bolsillo”, comentó Graciela Flores con una media sonrisa asomando en el rostro y con un gesto de cansancio que no pasa desapercibido. A más de 24 años de aquel 25 de Mayo de 1986, fecha en que ingresó a la plantilla de trabajadores de la comuna capitalina, esta mañana se convertirá en la primera mujer que encabezará la comisión directiva de la Asociación de Obreros y Empleados Municipales (AOEM). Sin embargo, en el fin de semana previo siguió su ritual habitual como veedora de los torneos de fútbol interprofesional.
“A muchos les parecerá sorprendente que sea comisaria deportiva, pero necesito de la ‘changa’. Es que el sueldo como empleada municipal no me alcanza para pagar las cuentas”, comentó Flores.
La gremialista se recuesta sobre la silla del humilde monoambiente donde vive y se sirve un vaso con gaseosa. Y asiente, mientras parece meditar en voz alta: “En la campaña, los candidatos opositores decían que tenía un penthouse, que era propietaria de una flotilla de remises, que tenía testaferros y hasta que contaba con acciones en Canal 13. Pero ésta es mi realidad… un pequeño departamento en el barrio Víctor Colas por el que pago un alquiler de $400”.
¿Le molestaron esos comentarios?
Duelen cuando no es verdad, pero no es bueno contestar los insultos. Más vale callarse y que el tiempo demuestre que no son ciertos.
¿Cuál es su rol como veedora de los campeonatos de fútbol interprofesional?
Como comisaria deportiva controlo los partidos, anoto las planillas con los datos de los carnés, se verifican las amonestaciones…
En estos torneos suele participar el gobernador Colombi… ¿Qué tal juega?
Colombi juega… digamos que bien, jeje. Es una persona muy tranquila. El más calentón (SIC) es Jorge Campos (funcionario de INVICO y ex secretario de Obras Públicas durante la gestión de Carlos Vignolo en el Municipio).
Dijo que el acceso a la Secretaría General de la AOEM le cambiaría la vida, pero no el bolsillo…
Tras las elecciones hablé con Gabriel Romero (actual concejal y primer secretario general electo por la lista Marrón, agrupación que catapultó a Flores a la cabeza del gremio municipal) y le comenté que estaba cansada de la cancha. Me dijo que lo dejara. Pero no voy a poder hacerlo. La conducción de la AOEM me cambiará la vida pero voy a tener el mismo sueldo. Mi economía continuará invariable. Entonces necesitaré de esta “changa” para solventar los gastos de mi familia.
Tiene casi un cuarto de siglo como empleada municipal. ¿En qué dependencias comunales trabajó?
Comencé en Acción Social hasta 1989. La intendente de ese entonces, Ana María Pando, me trasladó a la Dirección de Tránsito. Pero en el 2001, Nora Nazar de Romero Feris me designó en la delegación del barrio Nicolini. Si bien el castigo era mandarme al Dr. Montaña, allí no había oficinas municipales.
¿Por qué la “castigaron”?
Tuve una pelea con Ogara (Rodolfo, quien por entonces era secretario general de la AOEM) porque no me quiso dar una orden médica para que atiendan a mi hija que estaba con mucha fiebre. Entonces reaccioné de manera violenta y él se quejó con la intendente (Nora Nazar).
¿Ogara se quejó con la Intendente?
El era muy obsecuente con el gobierno de turno. Por eso reaccionamos y pedimos su destitución.
Se habló, incluso, de que tomaron la sede de la AOEM por la fuerza…
Los sueldos eran muy bajos, nos pagaban gran parte en CECACOR y tarde. Y el gremio no reaccionaba. Se hizo una asamblea espontánea de los trabajadores frente a la sede y Ogara se escondió en su oficina. Resolvimos marchar hasta el Palacio Municipal pero no nos quería acompañar. Entonces, un grupo de mujeres subimos, lo sacamos y lo llevamos al frente de la movilización. Temblaba cuando llegamos a la oficina de la Intendente.
Pero no lograron respuestas positivas…
Se logró algo, pero los problemas salariales y laborales continuaron y el gremio siguió como si nada pasara. Por eso se realizó otra asamblea, se eligió una comisión provisoria con el objetivo de conformar una nueva conducción.
Cuando Gabriel Romero accedió al primer mandato de la lista Marrón en la AOEM, durante mucho tiempo Nora Nazar no reconoció la conducción…
Nora Nazar se entrometió en la acción gremial. Éramos una comisión directiva elegida por los trabajadores y avalada por el Ministerio de Trabajo. Sin embargo, la Intendente presentó un escrito donde señaló que no reconocía la gestión.
En una de las movilizaciones se enfrentaron con la Policía…
Fuimos a charlar pero nos encontramos con una barrera policial. Buscábamos una explicación de las razones del desconocimiento de la Comisión Directiva y del serio retraso salarial. Pero los efectivos reprimieron.
¿Cuando asumió Vignolo (10 de diciembre de 2005) cambió la relación entre el gremio y el Ejecutivo municipal?
Algo ya se había modificado en la última parte del gobierno de Nora Nazar. Nos reconoció como comisión directiva y avanzamos en contratos y pases a planta permanente. Con Vignolo hubo un previo acuerdo político y gremial en el que todos los logros gremiales no se tocarían. Lo que se consiguió con la lucha no iba a ser vulnerado. Además, se avanzó en mejoras laborales y en incrementos salariales. Nuestro básico tuvo una gran mejora. En mi caso, era categoría 9 y tenía un básico de $134. Al terminar su gestión estaba por encima de los $500.
En una nota anterior con “época” dijo que el diálogo con el Ejecutivo no significa obsecuencia. ¿Mantienen esta buena relación con la Administración actual, a cargo de Carlos Espíndola?
No estamos del todo satisfechos de los logros en cuanto a incremento salarial. Es muy poco, es muy mínimo. El Ejecutivo nos mostró los números de la Comuna y entendemos que es todo lo que nos pueden mejorar. Pero ahora, que el desendeudamiento de Capital se acordó con el Gobierno provincial y que cesarán los descuentos a la coparticipación, el Intendente está en condiciones de una mejora al básico que impactaría en los haberes de los jubilados municipales.
¿En lo salarial, en que situación están los trabajadores respecto de otras ciudades?
Algunas están mejor, otras peor. Por ejemplo, Formosa tiene muchos trabajadores “en negro” y los sueldos promedio oscilan entre los $800 y $1.100. Si nos comparamos con Santiago del Estero, estamos muy por debajo. Lo que sí es claro es que somos el gremio más combativo y que más ha logrado en las ciudades de Argentina en éstos últimos ocho años. |