El ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres, confirmó ayer que cesaron las retenciones de la Nación e informó que el beneficio se trasladará a las comunas en 24 ó 48 horas, por lo que la capital tardará un tiempo más en sentir el impacto.
Luego de casi tres años consecutivos de enfrentar constantes descuentos de coparticipación para pagar deuda, la Nación homologó el plan de desendeudamiento firmado con Corrientes y dejó de quitarle recursos en concepto de vencimientos.
La última vez que la Provincia logró acceder a este beneficio fue cuando homologó el Programa de Asistencia Financiera (PAF) correspondiente al ejercicio 2007. En 2008, el gobierno de aquel entonces no consiguió el aval legislativo y durante el año pasado directamente no hubo negociación.
Ya en el presente ejercicio, la Nación lanzó el desendeudamiento. Corrientes fue una de las últimas en acordar el programa con la presidenta Cristina Fernández, y cuando finalmente se llegó a un entendimiento surgieron diferencias locales que atrasaron la homologación.
Pero a partir de ayer y hasta enero de 2012, la Provincia no deberá preocuparse más por los descuentos, al menos para pagar vencimientos con el Estado nacional. Con esta proyección, Corrientes podrá trabajar con un colchón importante de recursos financieros.
Para tener una idea del impacto de la medida, hay que analizar la evolución de las remesas federales. En lo que va del año, la Nación devengó a Corrientes en transferencias directas, leyes especiales y fondo sojero, 816 millones de pesos más que en el mismo período de 2009.
De estos recursos se perdieron casi 350 millones de pesos para pagar deudas, un porcentaje significativo se destinó al pago de salarios y otra parte se giró a las comunas. Es decir que a la caja entró poco y nada.
Teniendo en cuenta que los descuentos caerán sensiblemente –solamente deberá enfrentar las deudas con los organismos internaciones–, Corrientes estaría ahorrando una cifra muy importante.
Con este panorama futuro, el próximo paso podría ser consolidar las finanzas luego de dos períodos negativos, pero también deberá atenderse la demanda local en materia de infraestructura y la necesidad de destinar más fondos para financiar al sector productivo.
El uso de los recursos
El ministro de Hacienda explicó que “en comparación con agosto del año pasado, en el igual período pero del 2010, la inversión salarial fue de $ 600 millones, al tiempo que se elevó en 1% las transferencias de coparticipación a los municipios”.
“No administramos sólo el salario de los agentes públicos. La inversión en servicios forma parte de las obligaciones del Estado, las cuales suben de acuerdo con la inflación”, determinó.
“Estos mayores costos tienen que ser atendidos por el Estado. Se habla solamente de los ingresos extraordinarios. Son legítimos los reclamos, el Estado debe atender otras cosas, por ejemplo las deudas y los municipios”, explicó.
Durante una entrevista con radio Sudamericana, enumeró que existe una serie de acciones que se financian con el Tesoro provincial, como el reequipamiento de hospitales y escuelas, la inversión en obras energéticas, así como un plan de obras y la amortización de la deuda flotante.
Críticas contra Ríos
“Por primera vez acertó, y cesaron las retenciones, después de una sucesión de mentiras. Primero dijo que las retenciones iban a cesar en junio. Las retenciones siguieron por 120 días”, disparó el ministro contra el ex senador nacional Fabián Ríos.
“Dijo que si no teníamos el Presupuesto aprobado, no ingresaríamos al convenio. Que se necesitaba el aval legislativo para refrendar el convenio. Que no nos iban a aceptar el decreto. Y la Nación aceptó el decreto”, sostuvo.
“Hay que tener buena memoria. Tenemos que ir con los hechos concretos. La Nación terminó por avalar el proceso técnico, que fue lo que primó, como la visión de quien tiene la responsabilidad de administrar”, expresó. |