El endeudamiento por 150 millones de dólares que significa el Programa de Servicios Agropecuarios Provinciales (Prosap) obtuvo anoche sanción de ley en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo después de dos semanas logró encolumnar su tropa para avanzar con la norma, reclamada por el Gobierno. Hubo fuertes intercambios entre los legisladores, que evidenciaron su distanciamiento político e ideológico con trazos gruesos durante el debate.
Con los 6 diputados del Partido Justicialista en contra y un ausente en el momento de la votación (el radical del bloque Alem, Armando Aquino Britos), el oficialismo cosechó anoche 19 votos para convertir en ley el Prosap, un empréstito equivalente a 600 millones de pesos que el peronista Luis Badaracco consideró el más grande en la historia de la Provincia.
Todo ese dinero irá destinado a sólo a 6 sectores: ganadería, forestación, turismo rural y las producciones hortícola, frutícola y arrocera. Por eso, el justicialismo propuso un cuarto intermedio para modificar el proyecto, ampliar el abanico de beneficiarios y además, ajustar controles para también propiciar la participación de intendentes y pequeños y medianos productores en los proyectos a financiar con el empréstito.
El oficialismo, con la UCR y sectores aliados, se negó a favorecer a más sectores, votó en contra de la propuesta y avanzó con la aprobación de la ley tal cual llegó del Senado.
Pero también, el radicalismo y sus socios se negaron a incluir a los intendentes y productores en la definición, selección y seguimiento de los proyectos a financiar con el Prosap y hasta cuestionaron a los jefes comunales. El liberal Ramón Simón, que fue intendente de Alvear, manifestó que en las diferentes microrregiones de la provincia los intendentes no se ponen de acuerdo ni logran coordinar cuestiones estratégicas por sus diferencias políticas e ideológicas.
Por su parte, para justificar el pedido de cambios en la norma y luego fundamentar su voto negativo a la medida, Carlos Rubín (PJ) recordó que a través de la Ley 5.159 está vigente desde mayo de 1997 la habilitación del Prosap por 14 millones de pesos, de los cuales se ocupó menos del 20 por ciento. “En 13 años, la ineficacia de los gobiernos no permitió que se utilicen créditos blandos como ese”, sostuvo y añadió que “llevó al fracaso” el hecho de que -como se aprobó anoche- se deje sólo en manos del Poder Ejecutivo de la Provincia las definiciones del programa, sin permitir que las comunas y los productores participen.
Uno de los momentos más efervescentes de la noche surgió cuando Alejandro Sitjá y Balbastro (PL) olvidó que el Prosap es un plan nacional y aseguró que el Gobierno nacional a diferencia del provincial, pretende continuar con políticas de “subsidios” y “dádivas”. La peronista Irma Pacayut le salió severamente al cruce, al igual que su par Luis Badaracco, que parafraseó al liberal al decir que “crecieron la forestación, la producción arrocera y la ganadería y también creció la pobreza”.
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