Una situación de nunca acabar. Vecinos ubicados a la ribera del río Paraná se encuentran expectantes ante el avance del agua, los obrajes -su principal fuente de ingreso- están bajo agua, temen por la salud de sus hijos y por perder sus pocas pertenencias.
Según la última medición de la guardia de Prefectura Naval Argentina el río en el puerto Corrientes ayer a las 14 se encontraba en 5,70 en creciente. “Y hace una semana se encuentra en esta situación” aseveraron a época.
A fin de llevar tranquilidad, el personal encargado de estas mediciones diarias también aclaró que “las altas cuencas del río Iguazú están bajando. Hay 3 o 4 días más de crecida y luego se estaciona siempre y cuando se mantenga la bajante del río Iguazú”.
Pero, lo cierto es que quienes viven a escasos metros del torrente de agua, no están tan tranquilos con estas mediciones.
Aproximadamente ocho familias se encuentran con el agua muy cerca en el barrio Bajo Caridi y la humedad genera una tendencia a padecer una infinidad de enfermedades y afecciones. Por supuesto, los niños y ancianos son los más afectados en esta zona cuya principal fuente de trabajo son los obrajes, hoy bajo agua.
A esto hay que sumar la suciedad que trae consigo el agua, lo cual deja el terreno viscoso, como enmohecido y con un profundo hedor como a cloacas. “Esto afecta la salud de mis hijos porque la peste crece y se llena de bichos”, resaltó Marisa Molina que cada vez que la creciente avanza es una de las más afectadas y solamente un ejemplo de otras familias que están bajo la misma suerte por este avance incesante de las aguas. Unas tantas están ubicadas en zonas de difícil acceso. Para saber de ellas hay que tener una barcaza o caminar con el agua por la mitad de la rodilla. No quieren dejar sus casillas porque los “amigos de lo ajeno” arrasan -como las aguas- llevando todo lo que puedan.
Mucha gente ya no tiene ganas de hablar dado que el padecimiento es siempre el mismo. “Estamos acostumbrados a las subidas y bajadas del río” dicen con un dejo de tristeza y resignación. Sólo esperan que la naturaleza no sea tan agresiva con ellos. |