Con el objetivo de mejorar el sistema educativo y garantizar el derecho a la educación, en la sesión de ayer de la Cámara de Diputados tomó estado parlamentario un proyecto de ley que propone disponer criterios de respeto hacia el docente.
La iniciativa que esta semana ingresó a la Cámara baja corresponde al legislador Carlos Rubín, quien considera necesario fomentar la consideración que le es debida en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades.
A partir de esta propuesta, la idea es que tenga aplicación en los establecimientos de los niveles Primario, Secundario y Terciario, dependientes del Ministerio de Educación de la Provincia.
Al parecer, los hechos actuales hacen necesario que se establezcan criterios escritos acerca de la obediencia que se debe brindar al maestro y al profesor dentro del aula y del establecimiento.
De esta manera, en los artículos del proyecto se propone, por ejemplo: un clima de orden, disciplina y respeto a sus derechos en el ejercicio de la función docente.
Además se reconoce la potestad para tomar decisiones rápidas, proporcionadas y eficaces, de acuerdo con las normas de convivencia de la institución, que le permitan mantener un ambiente adecuado de estudio y aprendizaje durante las clases, en las actividades complementarias y extraescolares, tanto dentro como fuera del ámbito escolar.
Se tiene en cuenta también la colaboración que deben brindar los padres y tutores para el cumplimiento de las normas de convivencia.
También se establece una protección jurídica adecuada a sus funciones y apoyo por parte de la administración educativa, que velará para que el docente reciba el trato consideración y prestigio social que se merece.
Si bien el respeto es un valor que los alumnos deben tener de manera natural hacia el adulto, pero sobre todo hacia un educador, los últimos hechos de violencia e indisciplina, tanto en esta como en otras provincias, hace propicio contar con una herramienta legal que ampare el derecho del maestro y obligue a que los jóvenes cumplan con ciertas pautas que regulan la convivencia institucional, que a la larga se traduce en una mejor educación.
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