Las promociones especiales traccionan las ventas por el Día de la Madre. Las rebajas van de entre el 15% y el 50%.
De manera progresiva se intensificó el movimiento comercial en la semana previa al Día de la Madre, aunque no en niveles extraordinarios. Sin embargo, los comerciantes confían en que las ventas de último momento podrían alcanzar, entre hoy y mañana, registros más que positivos.
“Hasta ahora la actividad se registra con normalidad pero esperamos que el viernes y el sábado se produzca un movimiento mucho ma-yor, porque son habitualmente los días claves a la hora del balance”, apuntó ayer a El Litoral Enrique Co-llantes, presidente de la Asociación de la Producción, Industria y Comercio de Corrientes (Apicc).
“No será un boom de ventas en comparación con lo ocurrido años anteriores, pero confiamos en que será una fecha de ventas importantes, pero que tampoco se trata de un mes extraordinario para el comercio, sea del rubro que sea”, aclaró Collantes.
En vísperas del Día de la Madre ya se destacaron las ventas en regalerías y electrodomésticos, aunque también comenzó a crecer de manera importante la co-mercialización en roperías y zapaterías. Un caso peculiar, según señalaron comerciantes de la calle Junín, fue un crecimiento en el pago con tarjeta de crédito, pero tampoco se llegó a los niveles co-sechados cuando se masificaron las promociones de abono en 12 cuotas sin in-terés.
Otra particularidad que se presenta por estos días es que los regalos vienen con aumento en sus precios con respecto al año pasado en un promedio del 20%. Ante esta situación, coincidieron encargados de tiendas de la Junín, “la gente recorre más locales y compara precios”, indicaron.
“Esta es una fecha en que la actividad comercial siempre mejora: al menos una flor se compra para regalar o recordar a la madre”, señaló Collantes.
Para el comercio “es también una jornada especial, aunque muchas veces no tiene un peso contundente a la hora del balance mensual”, aclaró.
El titular de Apicc sostuvo, además, que las subas en los costos continúan impactando en la actividad y afectan el nivel de rentabilidad. “Los aumentos en los combustibles influyen bastante y empujan los costos del flete con lo cual el comerciante, sobre todo el pequeño, debe arreglárselas para no trasladar todo al precio de los productos en góndola”, subrayó Collantes.