El extraño hallazgo dejó sin aliento a una dotación de policías de la comisaría Segunda y a los pocos vecinos del lugar que fueron para presenciar azorados el macabro cuadro característico de ceremonias y ritos paganos procedentes de la cultura afro-brasileña, algo que en los últimos tiempos ha tenido un vertiginoso crecimiento en los barrios de nuestra ciudad y que la Iglesia Católica denunció con fuerza, exhortando a la gente a no recurrir ni caer en manos de personas inescrupulosas que se dedican a la práctica de este tipo de rituales.
En esta ocasión, el lugar elegido fue un camino secundario muy próximo al acceso al sector de playas de la laguna; una suerte de encrucijada donde el sendero se bifurca formando una "Y"; un requisito indispensable para poder llevar a cabo este tipo de ceremonias, según la creencia Macumba.
En medio de una tupida vegetación dominada por árboles, yuyales y arbustos, la Policía encontró todos los elementos que fueron utilizados para consumar el rito pagano. Sobre un mantel rojo punzó extendido sobre el pasto estaban colocados prolijamente cada uno de los "ingredientes" requeridos para llevar a cabo el acto hereje: tres gallinas desangradas (dos de color marrón y otra blanca) extendidas una al lado de la otra en la parte delantera del tapiz. Más atrás, una botella de sidra cargada, dos copas y en los extremos dos platos hondos: uno de ellos rebosado con pororó y adornado con rodajas de naranja y manzanas, y el otro repleto de manzanas y naranjas enteras. Dentro de lo que parece ser una mesa simbólica de comidas y ofrendas, aparece el infaltable velón, un puñado de cigarrillos y un tercer plato que al mirarlo produce escalofríos: el recipiente está tapizado con pequeños papeles recortados que tienen escritos a mano los nombres de varias personas en repetidas ocasiones, embebidos con la sangre de las gallinas sacrificadas y coronados con monedas de 25 centavos.
Los policías que participaron del procedimiento no salieron de su asombro luego de observar atónitos la lúgubre escena y sólo atinaron a incinerar todos los elementos encontrados.
Vecinos del lugar dijeron a "La Mañana" que no es la primera vez que encuentran cosas extrañas propias de rituales o actos satánicos, pero nunca "una mesa con tantas ofrendas, tan bien armada".
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