El hecho ocurrió cuando efectivos de la Unidad Especial de Procedimientos Judiciales “Misiones”, en conjunto con el Escuadrón 11 “San Ignacio” de Gendarmería, realizaron un control sorpresivo sobre la Ruta Nacional 12, en inmediaciones de la localidad de Loreto.
Según informaron los voceros, los investigadores tenían información sobre la existencia de una banda que a bordo de una camioneta utilizaba esa ruta para el transporte de estupefacientes, por lo que montaron guardia en la zona.
Cuando el vehículo sospechoso llegó al lugar en que estaban apostados los gendarmes, su conductor realizó una maniobra evasiva, aceleró y comenzó a escapar a gran velocidad.
Los efectivos lo persiguieron y, tras recorrer algunos kilómetros, observaron cómo la camioneta perdía la estabilidad, se cruzaba de carril y se adentraba en un monte cercano al acceso de la localidad de Loreto, donde finalmente se detuvo.
Poco después, los gendarmes encontraron la camioneta abandonada y, al revisar su interior, hallaron 41 bolsas con paquetes de marihuana denominados “ladrillos”, con un peso total de 983,985 kilogramos.
Más tarde, los uniformados constataron que la camioneta tenía pedido de secuestro y que los delincuentes habían adulterado los números de chasis, de motor y de dominio.
En tanto, el personal policial buscó intensamente al conductor del vehículo quien, luego de dejar abandonada la droga, logró escapar internándose en el monte.
La marihuana que se incautaron, que según los voceros tendría en el mercado clandestino un valor de venta de unos 4 millones de pesos, quedó a disposición del Juzgado Federal de Posadas a cargo de la investigación.
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