Una pequeña de 11 años intentó arrojarse del puente peatonal de la ruta nacional 12, cerca del arroyo Zaimán, pero su padre logró rescatarla. Según se supo poco antes del incidente, Candela (11), le habría manifestado a su hermano de 13 años que pretendía quitarse la vida, cuando regresaban caminando a su casa ubicada a pocos pasos del puente.
Además, en ese momento la niña le habría pedido ayuda “Candi dijo que un espíritu la llevaba. Pero después reaccionó y pidió auxilio. Dijo que la quería matar. Cuando la llevaron a la casa, el papá la acostó en la cama y después vinieron los hermanos de la religión y le tiraron agua bendita. Ella lloraba, no para de pedir auxilio, fue terrible verla así”, contó Sergio (20), vecino de Villa Cariño.
Fuentes extraoficiales añadieron que Candela habría ido hasta el arroyo Zaimán, ubicado al costado de su casa y al mirar el agua habría observado la imagen reflejada de una mujer. Desde ese momento habría manifestado que “la querían matar”.
Ayer, en la zona, vecinos y creyentes evangélicos llegaron a la vivienda de la niña, quien pedía a gritos ayuda, mientras describía a “una mujer adulta, aparentemente un espíritu, que intentaba apropiarse de su cuerpo”, contó Pacífico (66), residente del lugar.
Cerca de las 14.30 Candela fue trasladada en un patrullero policial de urgencia al Hospital de Pediatría, donde hasta anoche continuaba internada. Por su parte, fuentes del caso señalaron que la niña recibió sedantes y será analizada por los médicos, a los fines de determinar el estado de salud de la pequeña.
Asimismo, efectivos policiales afectados al procedimiento, indicaron que “se trató de un ataque de nervios, lo que provocó que la pequeña relate sucesos incoherentes”.
Fueron al almacén. Según publicó El Territorio, el episodio se registró cerca de las 10 en una vivienda ubicada en Villa Cariño, donde vive Sergio (38), junto a sus cuatro hijos: Matías (13), Candela (11), Yanina (8) y Lucas (6).
A esas horas, Sergio Rolando le pidió a su hija Candela (11) que vaya a comprar al almacén del barrio. Y la niña fue junto a su hermanito Matías (13).
Según testimonios de vecinos allegados a la familia, cuando regresaban a la vivienda, la niña le habría pedido ayuda a su hermano. “Ella cambió de actitud, fue muy repentino. Era notable verlo, porque es una nena sana, nunca actuó así. Parece que fue poseída por un demonio, le dijo al hermano que la querían matar ‘me quieren matar, ayúdenme’. Nunca vi algo así”, relató Pacífico.
Según trascendió, la pequeña dejó a su hermano y corrió en dirección al puente aéreo.
Al ver el extraño indicio, y escuchar la previa confesión de Candela, Matías se desesperó y corrió hasta su casa. Allí, le contó el hecho a su padre, quien sin demoras fue en busca de Candela, junto a su hermano y algunos vecinos que escucharon lo que ocurría.
Al llegar al puente vieron a la niña. Estaba cerca de la baranda. "La vi asustada, muy asustada. Cuando vio al papá le pidió ayuda y más tarde empezó a gritar que una mujer la quería matar. Decía que era un espíritu. Nos asombró muchísimo a todos", relató una vecina que prefirió mantener el anonimato.
En ese instante, el padre de Candela se le acercó sigilosamente. Pero la niña habría mostrado resistencia.
Hasta que el hombre logró sujetar a su hija y salvarla de caer al vacío, luego de que en reiteradas oportunidades habría intentado arrojarse.
“Ella se quería tirar. Estaba decidida, nos asustó a todos. Pero, también decía ‘me quiere matar. Esa mujer me quiere matar’. Y nosotros no veíamos a nadie. El papá la rescató, pero nos dijeron que estaba endemoniada porque tenía una actitud violenta y extraña, siendo que es una nena muy sana”, contó Emilia (57), una vecina que se quedó cerca del puente aéreo, observando con otra mujer el lugar, mientras relataban el inusual incidente.
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